Según un informe de la ONU, 766 mil toneladas de colillas de cigarrillos son desechadas al año. Resultan desperdicios tóxicos con impacto grave sobre el medio ambiente y la salud.
El vertido se acerca a la playa Prao de Samet, donde los corales podrían morir y adquirir un color blanco en 24 horas si son contaminados por el petróleo.
Microorganismos que degradan plásticos en el mar, bacterias que limpian u hongos con aptitudes antibióticas son algunas de las líneas de investigación.