Una vez que lleguen los camiones, las trasladarán al vecino país donde continuarán viviendo en un sitio adecuado a sus necesidades. Sus nuevas “jaulas” tendrán entre 40 y 400 hectáreas.
El destino cuenta con ambientes naturales adaptados para mejorar y garantizar la calidad de vida de los elefantes y un equipo humano altamente calificado