Cuatro jóvenes estudiantes de San Juan fueron reconocidos por un innovador invento para reducir los plásticos de un solo uso: cápsulas de agua comestibles y biodegradables.
Los científicos se sorprendieron en su última inspección a la Gran Isla de Plástico del Pacífico Norte. Es que, al parecer, este se transformó en un hábitat inesperado.