El hallazgo se produjo cuando intentaban controlar y sofocar las llamas en territorio conocido Colonia San Alberto, en la zona rural de la mencionada localidad.
Al conseguir esta fabulosa hazaña el rescatador junto con su amigo, ponen a un zorro exhausto por el esfuerzo al sol para que se reponga y tome calor.
Un año más, miles de raposos han sido perseguidos, tiroteados y matados en los montes gallegos, mientras la sociedad reclama el fin de la caza del zorro.