El fin de semana largo de Carnaval suele asociarse con viajes y celebración. Sin embargo, también puede ser una oportunidad para reconectar con la herencia ancestral, la alegría colectiva y el respeto por la tierra.
En Argentina, el carnaval refleja un sincretismo único: la tradición cristiana se entrelaza con la cosmovisión de los pueblos originarios y la herencia de los inmigrantes, creando un espejo de nuestra identidad cultural.
En un mundo globalizado, las celebraciones masivas corren el riesgo de perder su esencia. Por eso, la propuesta de Boomerang Viajes es redescubrir el alma de los carnavales argentinos a través del turismo comunitario y la conexión real con el territorio.
Tres rutas para un carnaval auténtico
1. Jujuy: Desentierro del diablo y cosmovisión andina
En la Quebrada de Humahuaca, el carnaval es una celebración colectiva que combina tradición agrícola y resistencia cultural. El ritual del desentierro del diablo simboliza agradecimiento por la cosecha y preservación de lazos comunitarios.
- Experiencia consciente: alojarse con familias locales, aprender sobre huertas, participar en talleres de artesanía y recorrer senderos guiados por habitantes de la zona.
- El contraste: del ruido de la comparsa al encuentro íntimo con la cosmovisión andina.
2. Corrientes: Payé, plumas y esteros
Considerada la Capital Nacional del Carnaval, Corrientes deslumbra con desfiles en el Corsódromo Nolo Alías y el Anfiteatro local.
- Experiencia consciente: equilibrar la espectacularidad del carnaval con la visita al Iberá, uno de los humedales más importantes del mundo.
- El contraste: brillo y plumas seguido de avistaje de fauna y la paz de los esteros, guiados por comunidades locales que trabajan en conservación.

3. Entre Ríos: Viñedos, termas y corsos
Con 25 carnavales en toda la provincia, Entre Ríos ofrece una versión cercana a Buenos Aires.
- Experiencia consciente: combinar fiesta con bienestar en viñedos locales y aguas termales.
- El contraste: la energía de los corsos junto al apoyo a las economías regionales y el disfrute de paisajes litoraleños auténticos.
Viajar como un viajero consciente
El carnaval puede ser mucho más que una fiesta: es una oportunidad para que el turismo fortalezca la identidad cultural y el desarrollo comunitario. Pensar en el impacto de nuestras vacaciones significa valorar a quienes nos reciben y asegurar que nuestra visita aporte a la revalorización y resguardo natural y cultural de cada destino.
En Boomerang Viajes, como Empresa B y agencia de turismo solidario y sostenible, se diseñan experiencias auténticas desde hace 25 años. El objetivo es que tanto el viajero como la comunidad local se enriquezcan en un intercambio donde el turismo se convierte en motor de desarrollo económico y cultural.



