Con el invierno asomando, los mosquitos sobreviven a las bajas temperaturas y el frío invita a abrigarse, muchos porteños y habitantes del Gran Buenos Aires se preguntan por qué la presencia de mosquitos sigue siendo una molestia constante.
A pesar de la creencia popular de que el frío los ahuyenta, los expertos explican que varias especies de estos insectos tienen una sorprendente capacidad de adaptación, y las recientes condiciones climáticas han favorecido su persistencia.
Tradicionalmente, la llegada de las bajas temperaturas se asocia con una disminución drástica de la población de mosquitos, especialmente del Aedes aegypti, el principal vector del dengue.

Si bien es cierto que la actividad de esta especie se reduce considerablemente y sus adultos mueren con el frío, sus huevos son increíblemente resistentes y pueden sobrevivir al invierno, esperando condiciones más cálidas para eclosionar.
Sin embargo, el panorama actual se complejiza por la presencia de otras especies que se muestran mucho más tolerantes a las bajas temperaturas.
El Aedes albifasciatus, conocido popularmente como «mosquito de las inundaciones» o «mosquito del charco«, es el principal protagonista de las recientes invasiones. Esta especie se caracteriza por:
- Resistencia al frío: A diferencia del Aedes aegypti, el Aedes albifasciatus puede sobrevivir y reproducirse en temperaturas más bajas, e incluso se lo encuentra en regiones frías como Tierra del Fuego.
- Ciclo de vida ligado a las lluvias: Sus huevos son depositados en el barro y eclosionan con las lluvias, lo que significa que episodios de precipitaciones, incluso en épocas frías, pueden generar nuevas eclosiones masivas.
- Picadura agresiva: Aunque no es vector de enfermedades como el dengue, el zika o el chikungunya, su picadura es más molesta e intensa que la del Aedes aegypti.
Además del Aedes albifasciatus, otra especie que puede encontrarse es el Culex quinquefasciatus, un mosquito de ámbitos templados que también tiene mayor tolerancia al frío que el Aedes aegypti y puede sobrevivir como adulto durante varios meses.

Factores explican por qué los mosquitos sobreviven con el frío
Los especialistas señalan que la continuidad de las precipitaciones, incluso con descensos térmicos, es un factor clave.
Las lluvias, aunque esporádicas o menos intensas que en verano, generan los charcos y acumulaciones de agua donde los huevos de Aedes albifasciatus encuentran el ambiente ideal para eclosionar.
Si bien las hembras pueden estar menos activas con el frío, la abundancia de individuos es tal que la molestia se mantiene.
Es importante destacar que los mosquitos sobreviven, aunque la actividad del Aedes aegypti disminuye con el frío, la prevención de su reproducción sigue siendo fundamental.
Sus huevos pueden permanecer latentes en cualquier recipiente con agua acumulada dentro o fuera de las viviendas, esperando el regreso de las temperaturas propicias para eclosionar en primavera.

Recomendaciones para los vecinos:
Aunque la fumigación es una herramienta utilizada por las autoridades para el control vectorial, no es la única ni la más efectiva medida. La clave sigue siendo la eliminación de criaderos:
- Descacharrado: Eliminar cualquier recipiente que pueda acumular agua (macetas, neumáticos, baldes, etc.).
- Limpieza de desagües: Mantener canaletas y desagües limpios y libres de hojas.
- Cambio de agua: Renovar el agua de bebederos de animales y floreros cada pocos días.
- Protección personal: Utilizar repelente, especialmente al amanecer y al atardecer, y usar ropa clara que cubra la mayor parte del cuerpo.
- Mosquiteros: Colocar telas mosquiteras en puertas y ventanas.
En síntesis, la presencia de mosquitos en Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, a pesar de las bajas temperaturas los mosquitos sobreviven, es un fenómeno multifactorial que combina la resistencia de ciertas especies, la persistencia de focos de reproducción por las lluvias y la capacidad de los huevos de dengue de sobrevivir al invierno.
La concientización y la participación ciudadana en la eliminación de criaderos son herramientas esenciales para mitigar este persistente problema.



