En el valle de Ascencio, dentro del Parque Nacional Torres del Paine en Chile, los huemules están en peligro crítico de extinción. El hippocamelus bisulcus, ciervo endémico de los Andes australes, ha visto reducida drásticamente su distribución histórica, que abarcaba desde la región Metropolitana hasta el extremo sur.
Hoy, los últimos grupos sobreviven en relictos dispersos, como la Reserva Nacional Ñuble, donde apenas una docena de individuos resiste.
Las principales amenazas incluyen:
- Fragmentación del hábitat por urbanismo y agricultura
- Ataques de perros y caza furtiva
- Plantaciones de especies exóticas como pinos y eucaliptus
- Enfermedades infecciosas transmitidas por ganado

Campamento Las Torres: monitoreo y refugio para los últimos huemules
Guardaparques vigilan de cerca a los cuatro ejemplares que habitan el valle de Ascencio.
En el corazón del parque, el campamento Las Torres, recientemente renovado con apoyo del GORE, permite a los guardaparques de CONAF monitorear a los huemules durante todo el año. Allí viven:
- Una familia de tres huemules, con una hembra juvenil
- Aukin, el macho solitario que evita el contacto humano
Durante el verano, algunos ejemplares se acercan tímidamente a zonas transitadas por turistas, generando momentos únicos de observación. Los guardaparques realizan:
- Monitoreo con cámaras trampa
- Captura y sedación para análisis sanitarios
- Censos semestrales para estimar la población
¿Cuántos huemules hay en Torres del Paine?
Las cifras oficiales hablan de 20, pero expertos estiman hasta 45 ejemplares desplazados hacia zonas peri glaciares
El guardaparques retirado Carlos Barría, referente en conservación de huemules, sostiene que la población no ha disminuido, sino que se ha desplazado hacia áreas más tranquilas, fuera del parque, debido a:
- Ingreso de ganado vacuno
- Presencia de animales baguales
- Competencia alimenticia en zonas tradicionales
Los huemules aún pueden observarse en sectores como Lago Grey, valle del río Pingo y valle del Francés, aunque cada vez con menor frecuencia.
Patagonia: un refugio inmenso y silencioso
Aysén y Magallanes abarcan un tercio del país, pero concentran solo el 1,6 % de la población nacional.
La Patagonia chilena es un laberinto de fiordos, glaciares, bosques vírgenes e islas remotas, donde el huemul busca protección, alimento y aislamiento. Sin embargo, la dispersión de sus grupos genera problemas de endogamia, lo que compromete su viabilidad genética.
Conservación activa: encontrar para proteger
Universidades, fundaciones y CONAF trabajan en prospecciones para identificar poblaciones aisladas
La clave para la supervivencia del huemul está en:
- Localizar nuevos grupos en zonas remotas
- Evitar la consanguinidad mediante intercambio genético
- Fortalecer la vigilancia sanitaria y el monitoreo constante
“Encontrarlos es el primer paso para conservarlos”, afirman los equipos de campo.
Foto de portada: chileestuyo.cl



