La Semana del Clima, celebrada esta semana en Nueva York, concluyó con un balance ambiguo. Mientras la agenda oficial, organizada por The Climate Group, desplegó más de mil eventos con una masiva participación de expertos y organizaciones.
El tono general de la semana estuvo fuertemente influenciado por las intervenciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde el discurso negacionista del presidente de Estados Unidos generó una notable tensión.
En medio de una intervención de una hora caracterizada por la desinformación, el mandatario estadounidense declaró que “el cambio climático es una estafa” (“Climate change it’s a con job”).
Sus palabras provocaron nerviosismo y enojo entre la audiencia de funcionarios y autoridades internacionales, marcando un fuerte contraste con los esfuerzos de cooperación que se discutían en otros foros de la ciudad.
Paralelamente, la Semana del Clima avanzaba con una intensa agenda de paneles, encuentros ministeriales y espacios de articulación multisectorial. Los debates se centraron en soluciones concretas y en la aceleración de la acción climática.

“Necesitamos foros como estos, donde el multilateralismo pueda encontrar sinergias para impulsar la acción climática«, señaló Nasha Cuello Cuvelier, cofundadora de la organización Sustentabilidad Sin Fronteras en Noticias Ambientales.
Sin embargo, advirtió Cuello Cuvelier, que «esos compromisos deben estar a la altura de las circunstancias. Ya estamos viviendo los impactos del cambio climático y cualquier retraso en la agenda puede ser letal”.
En línea con la necesidad de acción, un estudio reciente destacó el sólido argumento económico para invertir en adaptación. El análisis, que revisó 320 inversiones en 12 países por un total de 133.000 millones de dólares, concluyó que cada dólar invertido en adaptación y resiliencia genera más de 10 dólares en beneficios en un plazo de diez años.
Esto se traduce en beneficios potenciales superiores a 1,4 billones de dólares y una rentabilidad media del 27%.
Entre los temas técnicos más destacados de la agenda figuraron la reducción de emisiones de metano, el rol clave de los gobiernos subnacionales para implementar políticas, la mejora de las cadenas de valor sostenibles y la creciente necesidad de combatir la desinformación en la era de la post verdad.





