La naturaleza es única y cada integrante suyo también. Sin embargo, muchas especies se encuentran en grave peligro de extinción, como la Loica Pampeana (Leistes defilippii), una de las más emblemáticas de los pastizales pampeanos, que necesita ayuda urgente de la comunidad para sobrevivir.
Por esta razón, diferentes organizaciones ambientales presentaron en septiembre de 2025 una campaña que busca recaudar fondos para sostener el trabajo de conservación que el equipo realiza en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires.
En esta región del país, sobreviven entre 1460 y 2057 ejemplares maduros, divididos en pequeñas poblaciones fragmentadas. Esto sería consecuencia de la expansión agrícola, las urbanizaciones y la ganadería intensiva, que destruyeron gran parte del hábitat de esta especie.
Si bien el trabajo de los expertos es fundamental para la conservación de esta ave, las donaciones también lo son, ya que permiten financiar los materiales para la protección de nidos, kits para recolección de muestras, anillados de aves y equipos de monitoreo.

Un ave de características únicas
La Loica Pampeana es un ave que pertenece a la familia Icteride, mide unos 19 cm de largo y su plumaje es de coloración negra parduzca con estrías claras en el dorso, mientras que desde la garganta hasta el abdomen es de color rojo escarlata en los machos y una coloración más apagada en las hembras.
Pero sus características no son las únicas propiedades que la vuelven única, sino también su rol ecológico, dado que actúa como un bioindicador de la salud de los pastizales templados, siendo este uno de los ecosistemas más amenazados de Sudamérica.
En este sentido, el Proyecto Loica Pampeana se vuelve fundamental para preservar esta especie. La iniciativa, además de contribuir a la conservación, también tiene el objetivo de realizar diferentes estudios que permitan actualizar y recolectar más conocimientos sobre la biología y dinámica poblacional de esta ave.
Esto les permitirá recolectar información esencial para mejorar el plan de gestión y diagnosticar el estado del hábitat y sus cambios.

Declarada “en peligro de extinción”
Como consecuencia de la pérdida y degradación de su hábitat, sumado a la depredación de sus nidos y la fumigación indebida de cultivos, la especie fue categorizada como “en peligro de extinción” (Resolución SAyDS 348/2010) a nivel nacional, (AA/AOP & SAyDS, 2008) y a nivel internacional por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
Es por este motivo que la especie se encuentra protegida por la Ley Nacional de Conservación de Fauna 22.421, su decreto reglamentario 666/97 y resoluciones nacionales y provinciales.



