La provincia enfrenta una emergencia agropecuaria sin precedentes con crisis ígnea y focos fuera de control en Jacinto Arauz, Alpachiri y Hucal, agravados por el calor extremo y la sequía.
La provincia de La Pampa se encuentra en estado de máxima alerta debido al avance implacable de los incendios rurales en La Pampa, que ya han devastado más de 83.000 hectáreas de pastizales y montes naturales desde el inicio de la temporada.
Actualmente, las autoridades combaten tres focos ígneos que permanecen activos, amenazando la sostenibilidad de la producción ganadera y generando pérdidas millonarias en el sector.
Las zonas más comprometidas se localizan en los departamentos de Jacinto Arauz, Alpachiri y Hucal. En estos puntos, las llamas han avanzado sobre establecimientos productivos, destruyendo el forraje necesario para el sostenimiento del ganado en pleno verano.
Crisis ignea frente a un escenario climático complejo
Según informaron fuentes de Defensa Civil, el fenómeno se ve potenciado por un escenario climático adverso: temperaturas que han superado los 45 grados, vientos cambiantes y una gran acumulación de biomasa seca, producto de una primavera con lluvias que favoreció el crecimiento del pasto, ahora convertido en combustible.
El origen de estos siniestros se vincula principalmente con tormentas eléctricas que descargaron rayos sobre el terreno seco, aunque también se investigan chispas generadas por vehículos en las rutas.
A pesar de los operativos, los productores locales denuncian una situación crítica, reportando mortandad de hacienda y una degradación irreversible de los suelos que obligará a reestructurar los esquemas de manejo ganadero en el corto plazo.
Para contener el avance del fuego, se ha desplegado un operativo que involucra a más de 50 especialistas, incluyendo brigadistas del Plan Provincial de Manejo del Fuego, Bomberos Voluntarios y personal del Servicio Nacional del Manejo del Fuego.
Las tareas de combate cuentan con el respaldo de aviones hidrantes y helicópteros en los sectores de difícil acceso. No obstante, el pronóstico meteorológico no es alentador, ya que no se prevén precipitaciones significativas que puedan mitigar la intensidad de los incendios rurales en La Pampa en los próximos días.
La situación se mantiene en constante monitoreo, mientras los equipos de emergencia trabajan contrarreloj para evitar que nuevos rebrotes extiendan aún más el perímetro de destrucción en el mapa pampeano.




