En Perú, la sostenibilidad se ha convertido en un factor decisivo para el consumo. Cada vez más personas exigen productos reciclables, información clara y compromiso ambiental real por parte de las marcas. Esta tendencia ya influye directamente en la competitividad y el crecimiento del mercado de alimentos y bebidas.
De acuerdo con la campaña Recicla Consciente, liderada por Supermercados Peruanos y L.O.O.P., el 93 % de la población urbana cree que su consumo importa; el 67,2 % considera relevante que los productos vengan en envases reciclables con instrucciones para reciclar; y el 47 % estaría dispuesto a pagar más por un envase reciclable.
El envase como activo estratégico
Para Mónica Montes, gerente de Sostenibilidad de Tetra Pak Andina, estas cifras evidencian que la sostenibilidad dejó de ser un atributo secundario y se consolidó como un criterio clave en la elección de marca.
El envase se convierte en un activo estratégico:
- Materiales reciclables.
- Instrucciones claras de disposición final.
- Diseños pensados para facilitar la recuperación.
Responder a estas exigencias no solo reduce el impacto ambiental, sino que también fortalece la confianza del consumidor y mejora el posicionamiento en un mercado competitivo.

Oportunidad empresarial
Según Datum, el 52 % de las empresas en Perú considera la sostenibilidad como una oportunidad. Para Montes, esto puede traducirse en:
- Eficiencias operativas.
- Diferenciación de marca.
- Propuesta de valor más sólida frente a consumidores y retailers.
Integrar soluciones circulares en envases y procesos permite disminuir el impacto ambiental y, al mismo tiempo, capturar mayor valor en el mercado.
Resultados concretos
En 2025, en Perú se reciclaron 854 toneladas de envases posconsumo de Tetra Pak®, equivalentes a casi 43 millones de unidades, un crecimiento del 9 % respecto al año anterior.
La tendencia también se observa en otros países:
- Colombia: 4.400 toneladas recicladas (221 millones de unidades).
- Ecuador: 2.909 toneladas recicladas (146 millones de unidades).
Estos datos muestran que, cuando existe coordinación entre industria y cadenas de reciclaje, la economía circular puede escalar y generar impacto positivo.
Innovación y beneficios sociales
BYD y otras empresas han demostrado que la economía circular no solo es viable, sino que también genera beneficios sociales tangibles. En Perú, nuevas líneas de transformación de polialuminio permiten desarrollar productos de alto valor agregado. Además, se promueven iniciativas como:
- Fabricación de pupitres escolares reciclados.
- Programas de educación ambiental en escuelas de Bolivia, Colombia y Ecuador.
En un mercado cada vez más exigente, la pregunta ya no es si es necesario invertir en sostenibilidad, sino qué tan rápido las empresas logran convertirla en su principal diferencial competitivo.
La sostenibilidad se consolida como un motor de innovación, confianza y crecimiento, redefiniendo la relación entre el consumo, marcas y medio ambiente.



