Tras la media sanción de la Ley “Hojarasca” en Diputados, el gobierno de Javier Milei prepara modificaciones en la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, conocida como Etiquetado Frontal.
Legisladores oficialistas ya presentaron un proyecto para derogarla, mientras el Ministerio de Desregulación, a cargo de Federico Sturzenegger, ultima detalles de una nueva propuesta.
La normativa vigente, sancionada en 2021, obliga a que los envases de alimentos y bebidas analcohólicas incluyan octógonos negros cuando superan los límites de nutrientes críticos (sodio, azúcares, grasas y calorías), siguiendo parámetros de la OPS. También exige etiquetas rectangulares en productos con cafeína o edulcorantes, prohíbe la publicidad infantil en envases con sellos y limita su venta en escuelas.
Cambios previos y debate actual
En 2024, la Anmat ya había introducido modificaciones: el cálculo de nutrientes excesivos se aplicaba solo a los añadidos durante la elaboración, no a los intrínsecos de los alimentos.
Ahora, el proyecto de derogación presentado por Daiana Fernández Molero (Pro) y Alejandro Bongiovanni (La Libertad Avanza) argumenta que el sistema vigente genera “distorsión de la información” porque mide nutrientes en proporción a las calorías totales y no en valores absolutos. Según datos de 2023, el 85% de los productos llevaba al menos un sello, lo que, según Bongiovanni, “confunde al consumidor”.

Críticas y argumentos
Los legisladores sostienen que:
- Confusión del consumidor: si casi todos los productos tienen octógonos, el sello pierde sentido.
- Costos para productores: encarece la producción y dificulta exportaciones.
- Incompatibilidad regional: el sistema argentino no se alinea con los de Chile, Uruguay, Brasil y Paraguay, que usan valores absolutos por cada 100 gramos o mililitros.
Comparación regional
- Chile y Uruguay: aplican límites absolutos por porción estándar.
- Brasil y Paraguay: parámetros similares entre sí, con valores máximos distintos.
- Argentina: cálculo proporcional a las calorías totales, lo que genera más productos con sellos.
La falta de uniformidad, señalan los diputados, dificulta el comercio y la inversión, especialmente para pymes.
Propuesta de derogación
El proyecto busca que los organismos técnicos definan criterios homologables con el Mercosur, en lugar de mantener un sistema propio. “Nuestra propuesta es la derogación. Volver atrás con la norma. Y que los organismos técnicos establezcan criterios razonables y homologables”, explicó Bongiovanni al portal La Nación.
El debate sobre el Etiquetado Frontal enfrenta dos visiones: por un lado, quienes defienden la normativa como herramienta de salud pública para reducir el consumo de productos con exceso de nutrientes críticos; por otro, quienes la consideran confusa, costosa y poco compatible con los sistemas regionales.
La discusión en el Congreso será clave para definir si Argentina mantiene, modifica o deroga una ley que marcó un hito en la política alimentaria de la región.



