La deforestación no solo elimina árboles: también está borrando los colores del paisaje natural. En el caso de las mariposas, sus alas vibrantes, moldeadas durante millones de años para atraer parejas, camuflarse y sobrevivir, están perdiendo intensidad.
Un estudio realizado en Espírito Santo, Brasil, revela que la simplificación del entorno está provocando una adaptación cromática hacia tonos más apagados.
De bosques tropicales a monocultivos opacos
El proyecto, liderado por el investigador y fotógrafo Roberto García-Roa, documenta cómo las mariposas están modificando sus patrones de color en respuesta a la transformación del paisaje. En bosques tropicales, los tonos rojos, verdes y azules se entrelazan en un mosaico de vida. Pero en plantaciones de eucalipto, donde el entorno es homogéneo y silencioso, predominan los tonos marrones y grises.
“Los colores de las alas de las mariposas no es decorativo: es evolución pura”, explica García-Roa. “En un bosque todo vibra. En una plantación, el vacío se siente”.
Los investigadores identificaron 21 especies en áreas degradadas frente a 31 en bosques nativos, con una dominancia de mariposas opacas en los monocultivos. Este fenómeno, conocido como “discoloración”, ya había sido observado en la Amazonía en 2019, donde las especies más vistosas desaparecen primero tras la pérdida de cobertura vegetal.

Erosión cromática y funciones ecológicas en riesgo
La reducción de la diversidad de colores no es solo una pérdida estética: puede indicar una erosión de funciones ecológicas clave, como la polinización, la comunicación entre especies y la regulación de poblaciones vegetales.
Según Ricardo Spaniol, investigador de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, este cambio es una dimensión oculta del impacto ambiental.
“Los bosques están perdiendo sus colores. Es una señal de alerta sobre cómo los ecosistemas responden al deterioro”, afirma Spaniol.
Causas del declive de mariposas
El declive de las mariposas a nivel mundial se debe a diversos factores, algunos de ellos son:
- Destrucción de hábitat: la urbanización y la deforestación reducen los espacios vitales
- Contaminación química: los pesticidas afectan el desarrollo de orugas y adultos
- Cambio climático: altera los ciclos de vida y disponibilidad de recursos
- Falta de plantas específicas: muchas especies dependen de flora nativa para alimentarse
- Menor polinización: afecta la producción de frutas, verduras y flores
- Desequilibrio trófico: las mariposas son alimento para aves, reptiles y mamíferos
- Indicadores ambientales: su declive señala problemas más amplios en los ecosistemas
Restaurar el color de las mariposas: una esperanza posible
La buena noticia es que la naturaleza puede recuperar su paleta. Investigaciones en zonas amazónicas que regeneraron su vegetación tras 30 años de uso ganadero mostraron una recuperación significativa en la diversidad cromática de mariposas.
“Todavía podemos restaurar este mundo lleno de colores”, asegura Spaniol.



