El buque Spiridon II, que lleva más de dos meses en altamar con 2.900 vacas de Uruguay a bordo, podría sumar un nuevo capítulo en su travesía.
Tras haber quedado varado en Turquía, se especula con la posibilidad de que recale en otro puerto del Mediterráneo en las próximas horas, antes de emprender su regreso a Uruguay.
Un negocio fallido entre privados
El gobierno uruguayo considera que la situación responde a “un negocio entre privados que fracasó”. Según informó el portal Ganadería.uy, el carguero podría llevar el ganado hacia otro destino antes de regresar al país.
Entre las opciones se mencionan puertos del norte de África o europeos como Italia, España o Grecia. La última ubicación disponible del Spiridon II fue frente a las costas de Túnez, según datos de MarineTraffic actualizados hace menos de 24 horas.
Críticas de la oposición: “una imagen espantosa”
El episodio generó fuertes críticas políticas. El diputado del Partido Colorado (PC), Walter Verri, afirmó que la situación “genera una imagen espantosa para un país ganadero” y recordó que “los portales del mundo entero nos critican en materia de bienestar animal”.
Si bien reconoció que se trata de un diferendo comercial y no sanitario, Verri sostuvo que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) tiene responsabilidad por no haber controlado mejor la operación.
“Debería haber una investigación para saber dónde fallaron y buscar soluciones a futuro. Esto afecta la imagen en lo que hace al bienestar animal, porque los mercados exigentes piden normas elevadas y esto no habla bien de un país ganadero”, sentenció.

Reclamos de organizaciones animalistas
La Plataforma Animalista del Uruguay envió una carta al MGAP, al Ministerio de Relaciones Exteriores y al INBA, exigiendo una acción inmediata, coordinada y enérgica por parte del Estado.
Entre sus pedidos figuran:
- Redireccionamiento del buque y atraque de emergencia por razones sanitarias.
- Inspección exhaustiva por veterinarios.
- Autorización para el desembarque total o parcial de la hacienda.
La organización advirtió que la omisión en este momento crítico podría acarrear daños irreparables a la reputación nacional y, lo más grave, la muerte masiva de los animales.
Debate sobre la exportación de animales vivos
El caso del Spiridon II reaviva el debate sobre la exportación de animales vivos, una práctica cuestionada por organizaciones de bienestar animal debido a los riesgos asociados a:
- Viajes prolongados en condiciones adversas.
- Estrés y sufrimiento de los animales.
- Posibilidad de bloqueos administrativos y disputas comerciales.
Este episodio demuestra cómo una disputa administrativa puede transformarse en un problema humanitario y comercial, con miles de animales afectados y la reputación de la exportación ganadera en juego.
Diplomacia y reputación en riesgo
Las gestiones diplomáticas serán clave para resolver un caso que marca un precedente en la relación comercial entre Uruguay y Turquía.
El desenlace no solo impactará en los animales a bordo, sino también en la imagen internacional de Uruguay como país ganadero, en un contexto donde los mercados más exigentes demandan altos estándares de bienestar animal.
El bloqueo del Spiridon II expone las tensiones entre intereses comerciales, exigencias de bienestar animal y la reputación internacional de Uruguay. Con más de 2.900 vacas afectadas y críticas crecientes desde la oposición y organizaciones animalistas, el caso se convierte en un símbolo del debate sobre la exportación de animales vivos y la necesidad de revisar los mecanismos de control y regulación.



