El control ambiental volvió a ocupar el centro de la escena en el departamento de San Rafael, donde un operativo detectó prácticas ilegales que afectan directamente a la biodiversidad. En particular, la caza furtiva del piche encendió nuevas alarmas en organismos provinciales.
Además, la intervención evidenció otras irregularidades como navegación nocturna no autorizada y el uso de perros para caza. Por lo tanto, las autoridades reforzaron los controles en zonas rurales consideradas sensibles para la fauna.
En consecuencia, el procedimiento se convirtió en un ejemplo de la presión constante que enfrentan los ecosistemas áridos. A su vez, expone la necesidad de fortalecer la vigilancia y la conciencia ambiental.

Operativos en Ruta 40 Vieja, Tranquera de Hierro y Las Aucas bajo la lupa ambiental
El despliegue se realizó sobre la Ruta 40 Vieja, en el sector Tranquera de Hierro, y se extendió hasta Las Aucas. Allí se instalaron tres puntos de control vehicular para inspeccionar automóviles y ocupantes.
Durante los controles, se detectó un ejemplar de piche (Zaedyus pichiy), especie protegida en Mendoza. Asimismo, en el vehículo se encontraron elementos asociados a la caza, como un cuchillo y perros picheros.
En paralelo, las tareas continuaron en Agua del Toro, donde se labraron actas por navegación nocturna. Posteriormente, un puesto fijo permitió ampliar las inspecciones y detectar más vehículos con canes utilizados para actividades cinegéticas.
Perros de caza y prácticas ilegales: una amenaza creciente para los ecosistemas
El uso de perros en la caza furtiva constituye una de las principales preocupaciones ambientales. En efecto, esta práctica está prohibida debido a su impacto sobre la fauna nativa.
Por un lado, los perros pueden perseguir y matar animales protegidos. Por otro, cuando quedan sueltos o se asilvestran, forman jaurías que alteran el equilibrio ecológico.
Además, existe un riesgo sanitario asociado, ya que muchos de estos animales no cuentan con controles veterinarios. En consecuencia, pueden transmitir enfermedades tanto a fauna silvestre como a ganado.

El piche: una especie clave para los ecosistemas áridos y su estado de conservación
El piche (Zaedyus pichiy) es un armadillo característico de las regiones áridas de Argentina. Su presencia resulta fundamental para el funcionamiento de estos ambientes frágiles.
Por un lado, su comportamiento excavador favorece la aireación del suelo. Asimismo, contribuye a la infiltración del agua, un recurso escaso en estas zonas.
Sin embargo, la especie enfrenta amenazas crecientes como la caza ilegal y la pérdida de hábitat. Por ello, en Mendoza fue declarada monumento natural, lo que implica su máxima protección legal.
Control, denuncia y conciencia: claves para frenar la caza furtiva
El operativo concluyó con siete vehículos inspeccionados y al menos una infracción confirmada. No obstante, las autoridades advierten que estos casos se repiten con frecuencia.
En este sentido, la participación ciudadana resulta fundamental. La denuncia ante canales oficiales permite actuar con mayor rapidez frente a delitos ambientales.
Finalmente, los especialistas coinciden en que proteger especies como el piche no solo implica conservar un animal, sino también sostener el equilibrio de ecosistemas enteros.



