Un amplio relevamiento sobre la movilidad del lince ibérico y otras especies silvestres en el entorno del río Duero está siendo desarrollado como parte del proyecto europeo OET Durius. El propósito central es crear un Observatorio Ecológico Transfronterizo que mejore el conocimiento y la protección de los ecosistemas ribereños.
La iniciativa, enmarcada en el programa Interreg VI-A España-Portugal (POCTEP) 2021–2027, analiza los corredores de desplazamiento de fauna en las provincias españolas de Salamanca, Valladolid y Zamora, así como en las regiones portuguesas de Do Douro y Das Terras de Trás-os-Montes.
Coordinado por la Universidad de Salamanca, la Fundación Santa María la Real y la organización portuguesa Palombar, el estudio ya ha evaluado los patrones de conectividad de nueve especies de mamíferos medianos y grandes: lince ibérico, gato montés, nutria, gineta, tejón, oso pardo, lobo, corzo y jabalí. En los próximos meses se incorporarán al menos 11 especies adicionales para ampliar el análisis.
Resultados preliminares y acciones para restaurar corredores críticos del lince ibérico
A partir del trabajo inicial —originado en un trabajo de fin de máster— se estudiaron dos variables clave: las áreas núcleo (zonas de óptima presencia) y la matriz de resistencia, que identifica obstáculos naturales y humanos para el tránsito animal, como el tipo de suelo y la pendiente.
Con estos datos se generaron mapas de conectividad ecológica, identificando rutas teóricas para cada especie y detectando zonas compartidas de alto valor ambiental.

El estudio destaca que especies de menor porte como el lince, gato montés, nutria o tejón poseen redes más densas de corredores, lo que favorece la interconexión entre poblaciones. En el caso de la nutria, su estrecha vinculación con los cursos de agua y su menor rango de desplazamiento explican una malla especialmente compacta vinculada a sistemas fluviales.
Según los investigadores de la Universidad de Salamanca, ocho de las nueve especies analizadas presentan cuellos de botella o áreas críticas, que deberían ser priorizadas en futuras tareas de restauración ecológica.
Las zonas de mayor conectividad se concentran en el occidente del área estudiada, especialmente en sistemas montañosos como La Cabrera, Sanabria, La Culebra, Montesinho y Arribes del Duero, así como en las riberas de los ríos Yeltes, Águeda y afluentes del suroeste de Salamanca.
En cambio, el este del territorio, más agrícola y urbanizado, presenta una fragmentación mayor de hábitats, y los corredores se concentran en riberas y zonas forestales dispersas.
Plataforma digital y pequeñas intervenciones para recuperar el paisaje
OET Durius contempla la implementación de un visor digital interactivo, que integrará los datos recopilados para facilitar la consulta y actualización de información ambiental en tiempo real.
El objetivo es evaluar si las condiciones de conectividad ecológica en la cuenca del Duero permiten el desplazamiento natural de las especies, o si se ven interrumpidas por infraestructuras humanas como carreteras y urbanizaciones.
El proyecto también incluye intervenciones locales de renaturalización, orientadas a restaurar elementos que beneficien tanto la biodiversidad como los paisajes culturales: muros de piedra, humedales, fuentes, abrevaderos, bosquetes, pastizales y refugios para polinizadores.
Con un presupuesto total de 1.573.013 euros, financiado en un 75 % por el programa POCTEP, el grupo de trabajo incluye a AIMRD, el clúster Hábitat Eficiente AEICE y el Ayuntamiento de Zamora, por parte de España; y a las comunidades portuguesas CIM Douro y CIM Trás-os-Montes, consolidando una alianza territorial para la gestión ecológica compartida.
Foto de portada: Cadena Ser



