Un equipo de científicos del Parque Nacional Galápagos y de la organización Galápagos Conservancy confirmó un hallazgo histórico. Por primera vez, identificaron crías de iguana rosada (Conolophus marthae) en su hábitat natural, en las laderas del volcán Wolf, en la isla Isabela.
Este descubrimiento representa un avance crucial en la conservación de esta especie endémica y en peligro crítico de extinción.
La iguana rosada fue descubierta por primera vez en 2009 y desde entonces ha sido objeto de intenso estudio debido a su rareza. Solo habita una pequeña área de alta montaña en Galápagos y su población estimada no supera los 300 individuos adultos.
Un descubrimiento que renueva la esperanza para la iguana rosada

El hallazgo de individuos jóvenes es una señal positiva: confirma que la especie aún se reproduce de forma natural, lo que podría permitir diseñar estrategias más efectivas para su recuperación.
Hasta ahora, nunca se habían documentado crías ni juveniles en libertad, lo que generaba incertidumbre sobre su ciclo reproductivo.
Durante la reciente expedición, los investigadores registraron una veintena de crías y subadultos, lo que indica que existen condiciones adecuadas para la reproducción.
Sin embargo, también advierten que el hábitat enfrenta amenazas como la presencia de especies invasoras (ratas y gatos ferales) y los efectos del cambio climático.
Tecnología y conservación en las alturas
Para lograr este hito, el equipo científico utilizó cámaras trampa, drones y rastreo por GPS, herramientas fundamentales en un terreno de difícil acceso como el volcán Wolf, cuya altitud supera los 1700 metros.
La combinación de tecnología y trabajo de campo permitió localizar zonas de anidación y registrar comportamientos poco conocidos de esta especie.
El siguiente paso será implementar medidas de protección específicas, como el control de especies invasoras y la posible creación de un programa de cría en cautiverio.
La iguana rosada: un ícono de la biodiversidad única de Galápagos
La iguana rosada de Galápagos es una de las especies más emblemáticas de las islas por su coloración particular y su limitada distribución geográfica. La reconocieron como especie distinta recién en 2019, tras estudios genéticos que la diferenciaron de otras iguanas terrestres.

Su situación es tan delicada que la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la incluyó en su lista de especies en peligro crítico de extinción, lo que ha impulsado investigaciones y acciones de protección a nivel internacional.
Un llamado a reforzar los esfuerzos de conservación
El descubrimiento de estas crías demuestra que la especie aún tiene posibilidades de recuperación, pero la ventana de acción es limitada.
La Fundación Galápagos Conservancy y la Dirección del Parque Nacional Galápagos hicieron un llamado a reforzar el financiamiento y las acciones coordinadas para preservar este tesoro biológico único en el mundo.
“Este hallazgo marca un punto de inflexión para la conservación de la iguana rosada. Sabemos que la naturaleza puede recuperarse si se le da la oportunidad”, señalaron desde la organización.



