Agentes de la Guardia Civil española confiscaron 127 piezas de marfil de distintos tamaños, presuntamente comercializadas de forma ilegal. Fue en una empresa ubicada en la región de Valencia.
Entre los objetos se encontraba una escultura de marfil de 1,77 metros de largo y 22 kilos de peso, que data del siglo XIX, según el comunicado oficial.
Las piezas, muchas de ellas con diseños minimalistas de estética asiática, fueron identificadas como procedentes de elefantes africanos y asiáticos. Se trata de especies protegidas por la Convención CITES sobre el comercio internacional de fauna y flora silvestres.
Investigación y consecuencias legales
Como resultado de la operación, una mujer fue arrestada y otras cuatro personas están siendo investigadas por presuntos delitos de contrabando y violación de leyes de protección ambiental.
Las autoridades confirmaron que el marfil incautado proviene de especies amenazadas, cuya comercialización está prohibida internacionalmente.

El marfil: historia de una mercancía codiciada
El marfil de elefante, también conocido como “oro blanco”, ha sido históricamente valorado por su uso en:
- Joyería y objetos decorativos
- Instrumentos musicales
- Empuñaduras de armas y piezas artesanales
A pesar de las prohibiciones, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) estima que 20.000 elefantes africanos son asesinados ilegalmente cada año para obtener sus colmillos.
Tráfico de especies: una amenaza persistente
Aunque el tráfico de marfil y cuerno de rinoceronte ha disminuido en la última década, la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (ONUDD) advierte sobre el crecimiento del comercio ilegal de especies menos visibles, que sigue atrayendo al crimen organizado.
“Estos delitos dañan gravemente la naturaleza, amenazan la salud pública y debilitan la lucha contra el cambio climático”, declaró Ghada Waly, directora ejecutiva de la ONUDD.
Informe mundial sobre crímenes contra la vida silvestre
El Informe Mundial sobre Crímenes contra la Vida Silvestre, publicado en mayo por la ONUDD, revela que:
- El tráfico ilegal de especies protegidas mueve miles de millones de dólares al año
- Las penas legales son bajas en muchos países, lo que facilita la impunidad
- La caza furtiva de elefantes y rinocerontes ha disminuido, gracias a una mejor aplicación de la ley y mayor conciencia internacional



