El pasado 15 de enero, tres cóndores andinos fueron liberados en Valle Chacabuco, Chile, y volvieron a surcar los cielos patagónicos.
Más de 50 personas de distintas localidades de la región de Aysén pudieron presenciar el esperado momento en que los cóndores andinos fueron liberados.
Se trata de un hito en la conservación de la especie amenazada y es fruto del Proyecto Manku.
Gracias a su trabajo, Carmen, Auquinco y Farellón, los tres cóndores andinos liberados, volverán a su hábitat natural.
En particular, la liberación marcó el final de un proceso de rehabilitación que involucró a científicos, veterinarios y comunidades locales.

Un proceso de tres meses de preparación para liberar a los cóndores andinos
Los cóndores andinos liberados llegaron en octubre desde el Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces en Santiago. El traslado se realizó mediante el Programa «Avión Solidario» de LATAM.
Durante tres meses, los especialistas monitorearon cada aspecto de su comportamiento y salud.
El proceso incluyó ajustes en la alimentación, ejercicios de vuelo controlados y evaluaciones físicas rigurosas.
Carmen, una hembra nacida en cautiverio en 2023, junto a Auquinco y Farellón, dos machos rescatados de situaciones críticas, debieron adaptarse a las condiciones extremas de la Patagonia.
La colaboración clave entre instituciones y comunidades
El Proyecto Manku que liberó a estos cóndores andinos es una iniciativa colaborativa de Fundación Rewilding Chile, Filantropía Cortés Solari y Aves Chile (UNORCH).
También participaron el Zoológico Nacional, el Servicio Agrícola y Ganadero, CONAF, Bioamérica Consultores y LATAM.
«Este no es solo un acto de conservación, es un proceso que se construye con las comunidades. Acompañar el regreso de estos cóndores al cielo es también reconocer el rol fundamental que tienen las personas», señaló Carolina Cerda, directora de Vinculación Comunitaria en Rewilding Chile.
Durante las semanas previas, se desarrollaron charlas abiertas y espacios de conversación. Las instancias de socialización permitieron compartir el proceso y fortalecer el vínculo entre personas y territorio.
Ricardo Ormeño, habitante de Villa Cerro Castillo, viajó más de doce horas para presenciar la liberación. «Fue maravilloso, porque nunca había visto cómo los cóndores vuelven a la libertad después de tanto tiempo«, relató.
María José Astudillo, vecina de Cochrane, asistió junto a su hijo. «Encuentro que es algo único que se puede experimentar. Esta iba a ser la única experiencia de liberar animales», afirmó.
Cómo será el monitoreo científico de largo plazo
Cada uno de los cóndores andinos liberados porta transmisores satelitales y de radio de última generación.
Esta tecnología permitirá un seguimiento científico meticuloso durante los próximos años.
El monitoreo permitirá comprender cómo se adaptan al entorno de la Patagonia, qué rutas de vuelo prefieren y dónde encuentran alimento.
Los datos de los cóndores andinos liberados serán clave no solo para Chile, sino para toda la región andina, incluyendo Argentina.

El cóndor andino es una de las aves carroñeras más grandes del mundo. Cumple un rol fundamental de limpieza de ecosistemas, alimentándose de fauna en descomposición.
Su presencia en la Patagonia es un indicador de salud del territorio. La protección de esta especie requiere acciones técnicas y una comunidad informada y comprometida.
La liberación contempló la participación de familias, estudiantes, organizaciones locales y representantes del sector público y privado.
En particular, esta liberación de cóndores andinos reforzó una mirada de conservación centrada en la colaboración y el respeto por el entorno.
Desde Amigos de los Parques, el llamado es a fortalecer estos espacios de encuentro. La conservación es un camino compartido donde naturaleza y comunidades avanzan juntas.



