Un estudio reciente publicado en la revista Current Biology revela un sorprendente hallazgo en el mar con un grupo de orcas.
Se refiere a los animales residentes en el sur del mar de Salish (entre Columbia Británica y Washington), que fabrican herramientas con algas marinas para acicalarse mutuamente.
Mediante drones, los investigadores registraron cómo estas orcas recortan tallos de kelp y los usan para rascarse y masajearse entre pares. A este comportamiento lo denominaron allokelping.
El sorprendente hallazgo en el mar con estas orcas: en qué consiste el allokelping
Los científicos documentaron esta conducta mediante observaciones aéreas con drones por un equipo liderado por investigadores del Marine Mammal Research Unit.

En ocho de las 12 jornadas de seguimiento, registraron cómo las orcas recogían y manipulaban cuidadosamente algas marinas del tipo kelp. Recortaban sus extremos para luego usarlas en un comportamiento que denominaron “allokelping”.
Esta práctica consiste en deslizar suavemente las algas sobre la piel de otro individuo, en lo que se interpreta como una forma de acicalamiento social.
Las orcas adoptaban posturas en forma de “S” o se colocaban de costado mientras eran masajeadas, en una interacción que parece ir más allá de la simple higiene.
Aunque este tipo de comportamiento ha sido observado en animales como chimpancés, nutrias y algunos delfines, es la primera vez que se documenta en cetáceos que utilizan herramientas para cuidar a otros individuos.
Observaron el allokelping tanto en adultos como en juveniles, en machos y hembras. Según detallaron, ocurría con mayor frecuencia entre individuos emparentados o que compartían grupos sociales cercanos.
Esto sugiere que se trata de una conducta con fuerte carga afectiva, que refuerza los lazos entre miembros del grupo y forma parte de una cultura compartida.
Más allá del descubrimiento en sí, la investigación adquiere especial relevancia por el contexto en el que viven estas orcas.
La población residente del sur del mar de Salish se encuentra en estado crítico de conservación, con apenas 73 individuos registrados a mediados de 2024.
Las amenazas que enfrentan incluyen la pérdida de hábitat, el aumento del ruido submarino, la contaminación química y la drástica disminución del salmón Chinook, su principal fuente de alimento.

Para los científicos, el hallazgo del uso de herramientas para acicalamiento refuerza la urgencia de proteger no solo a la especie, sino también su cultura.
En este sentido, tal como señalan los autores del estudio, si estas orcas desaparecen, no solo se perderán individuos, sino también una forma única de interacción social. Además, destacaron que probablemente no exista en ningún otro lugar del planeta.



