El maltrato animal continúa siendo una preocupación creciente en la provincia de San Juan. En este contexto, proteccionistas y organizaciones sociales sostienen, muchas veces en silencio, una tarea esencial para resguardar la vida de perros, caballos y otras especies.
Entre esas acciones se destaca el proyecto del empresario sanjuanino Mauricio Barceló. Desde hace tiempo brinda refugio en su finca ubicada en Pocito, donde recibe animales heridos o abandonados para su recuperación y posterior adopción responsable.
Sin embargo, el incremento de casos lo llevó a planificar un espacio más amplio y organizado. De ese modo, comenzó a delinear un refugio con capacidad para albergar alrededor de 70 perros, con infraestructura adecuada y segura.

Infraestructura pensada para el bienestar animal
El proyecto contempla un predio de 2.000 metros cuadrados en inmediaciones de su finca. Allí se prevé la construcción de caniles, un cierre perimetral seguro y sectores destinados a la atención y resguardo sanitario.
Según los cálculos realizados, la inversión necesaria ronda los ocho millones de pesos. Este monto incluye materiales, mano de obra y mejoras estructurales que permitan garantizar condiciones dignas para los animales.
Aunque el impulsor aportará parte del dinero, la magnitud del proyecto requiere apoyo comunitario. Hasta el momento, gracias a campañas en redes y al compromiso de allegados, logró reunir cerca de la mitad de lo necesario.
El rol ambiental y social de los refugios
Los refugios de animales cumplen una función que trasciende el rescate individual. En primer lugar, reducen la presencia de animales abandonados en la vía pública, lo que impacta positivamente en la salud ambiental y en la convivencia urbana.
Además, estos espacios actúan como centros de tránsito hacia la adopción responsable. Allí se rehabilita a los animales, se los asiste veterinariamente y se promueve la tenencia consciente como herramienta clave contra el abandono.
En San Juan, la totalidad de los refugios son privados y gestionados por proteccionistas o asociaciones civiles. Por lo tanto, cada nuevo espacio representa un refuerzo crucial en la lucha contra el maltrato y la sobrepoblación animal.
Asimismo, estos proyectos fomentan una cultura de empatía y educación ambiental. Al sensibilizar sobre el respeto hacia otras especies, contribuyen a construir comunidades más responsables y sostenibles.

¿Cómo colaborar con el proyecto?
La meta es alcanzar los ocho millones de pesos estimados para concretar la obra. Actualmente se dispone de aproximadamente el 50% del monto requerido, por lo que el acompañamiento ciudadano resulta determinante.
Quienes deseen colaborar pueden realizar transferencias al alias mauri.barcelo o comunicarse al 2645042431 para obtener más información sobre el avance del proyecto.
De esta manera, la iniciativa busca consolidarse como un modelo de acción solidaria y ambiental. Porque proteger a los animales no solo implica resguardar vidas, sino también fortalecer el equilibrio entre sociedad y naturaleza.



