La industria del turismo ha sufrido un duro golpe debido a la COVID-19. Sin embargo, ahora, los responsables de un famoso enclave volcánico en Filipinas han tomado medidas para garantizar que los turistas estén protegidos a medida que se eliminan las restricciones de viaje en la región.
La científica marina Deborah Osterhage explicó que estas criaturas pertenecían a la familia Magnapinnidae, un grupo de calamares de aguas profundas que tienen aletas grandes y brazos y tentáculos extremadamente largos y delgados.