Un astronauta ruso grabó una aurora boreal vista desde el espacio en un video que sorprendió a millones.
Este reveló la magnitud de la tormenta magnética -o solar- más intensa registrada en al menos dos décadas, la cual ocurrió a mediados de enero de 2026.
El fenómeno desplegó colores extraordinarios visibles desde la Estación Espacial Internacional (EEI), desde donde el astronauta Sergey Kud-Sverchkov capturó las imágenes.
Allí, la aurora boreal vista desde el espacio mostró tonalidades rosas, verdes, rojas y amarillas que «bailaban» en el cielo mientras la estación avanzaba en su órbita.
La aurora boreal desde el espacio, una perspectiva única
El video permitió observar cómo la aurora boreal en el espacio desplegaba su espectáculo de luces alrededor de la estación.
«La tripulación de la Estación Espacial Internacional tuvo la sensación de flotar en medio del fenómeno», escribió Kud-Sverchkov en su canal de Telegram.
Conforme la EEI avanzaba, la aurora comenzó a disminuir su tamaño, dando paso a la visibilidad de las luces encendidas de distintos países del mundo, según publicó NASA.
Esta perspectiva ofreció una vista privilegiada del planeta desde la órbita.
La ciencia detrás de los colores
El astronauta explicó los detalles técnicos del fenómeno observado. Según Kud-Sverchkov, el resplandor verde procede de átomos de oxígeno a unos 100 kilómetros de altitud.
Mientras tanto, el resplandor rojo se origina entre 300 y 400 kilómetros de altitud.
Las auroras rojas son menos frecuentes porque las capas superiores y menos densas de la atmósfera requieren más energía para producir luminiscencia.
Pero el registro de esta aurora boreal desde el espacio permitió documentar ambos colores simultáneamente.
Especialistas señalaron que la tormenta magnética registrada en esta ocasión es considerada la más fuerte en al menos dos décadas.
Esta intensidad excepcional permitió que auroras boreales con colores intensos se observaran en diversas regiones del mundo donde normalmente no son visibles.

Cómo se forman las auroras boreales
Las auroras boreales se forman cuando las partículas que emite el sol chocan con el campo magnético de la Tierra.
Estas partículas son arrastradas por la magnetosfera hacia los polos, y a su paso colisionan con átomos de oxígeno y nitrógeno produciendo destellos de luz.
La actividad solar hace que el sol emita estas partículas, llamaradas y manchas solares constantemente cargadas. Este plasma viaja desde el sol por el espacio a través del viento solar.
Durante las tormentas solares, se producen fuertes despliegues de auroras formadas por grandes grupos de partículas solares, o eyecciones de masa coronal (CME).
Las auroras boreales involucran varios componentes clave:
- Radiación cósmica: partículas cargadas que colisionan con la atmósfera terrestre
- Magnetosfera: campo magnético que arrastra las partículas hacia los polos
- Oxígeno y nitrógeno: átomos atmosféricos que emiten luz al ser impactados
- Altitud variable: los diferentes colores se producen a distintas alturas
- Viento solar: transporta el plasma desde el sol hasta la Tierra



