Un equipo internacional de científicos desarrolló una técnica revolucionaria para datar fósiles de dinosaurio mediante cáscaras de huevo fosilizadas.
Esto abre nuevas posibilidades para comprender la evolución de estas especies extintas.
El hallazgo, publicado en Communications Earth & Environment, representa un avance significativo para la paleontología.
Hasta ahora, muchos yacimientos fósiles carecían de datación precisa, lo que dificultaba establecer cuándo vivieron especies antiguas.
Uranio y plomo: el reloj geológico en las cáscaras
El Dr. Ryan Tucker, de la Universidad de Stellenbosch, lideró la investigación que emplea datación avanzada de uranio-plomo (U-Pb) combinada con mapeo elemental.
Esta técnica mide trazas de estos elementos en la calcita de las cáscaras.
Los isótopos actúan como un reloj natural que permite determinar la fecha de enterramiento de los huevos.
Ahora, los científicos pueden establecer edades geológicas sin depender exclusivamente de minerales como apatita o circón, frecuentemente ausentes en los sitios.
Las pruebas realizadas en cáscaras de huevo de Utah y el desierto de Gobi demostraron resultados con 5% más de precisión respecto a dataciones de cenizas volcánicas.
Gracias a esto, en Mongolia el equipo también registró la primera edad directa de aproximadamente 75 millones de años para una localidad con nidos y huevos fosilizados.

Una herramienta versátil para la ciencia
«La calcita de cáscara de huevo es extraordinariamente versátil», afirmó el Dr. Tucker.
«Nos brinda una nueva forma de datar yacimientos fósiles donde faltan capas volcánicas, un desafío que ha limitado la paleontología durante décadas», agregó.
El método ofrece ventajas claras para la investigación:
- Permite datación directa de fósiles de dinosaurio sin depender de capas volcánicas
- Proporciona precisión del 5% en comparación con métodos tradicionales
- Funciona en sitios donde otros minerales están ausentes
- Registra edades geológicas de forma confiable mediante isótopos
Lindsay Zanno, coautora del estudio y profesora en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, destacó el impacto del descubrimiento.
«La datación directa de fósiles es el sueño de cualquier paleontólogo», señaló.
Y destacó: «Gracias a esta nueva técnica, podemos desentrañar misterios sobre la evolución de los dinosaurios que antes eran insuperables».

Colaboración científica internacional
La investigación reunió instituciones de varios países, incluyendo la Universidad Estatal de Carolina del Norte, el Museo de Ciencias Naturales de Carolina del Norte y la Escuela de Minas de Colorado.
También participaron el Instituto de Paleontología de la Academia de Ciencias de Mongolia y la Universidad Federal de Ouro Preto de Brasil.
El trabajo de campo en Mongolia fue realizado por la Alianza Mongola para la Exploración de Dinosaurios (MADEx).
El proyecto también contó con apoyo de la National Geographic Society y la National Science Foundation.
Los hallazgos permitirán a investigadores de todo el mundo aplicar esta técnica de datación en diversos sitios paleontológicos.
Las cáscaras de huevo de dinosaurio demuestran ser mucho más que simples restos fósiles.
Ahora se convierten en una herramienta científica fundamental para reconstruir la historia evolutiva de especies que dominaron la Tierra hace millones de años.



