¿La vida en otros planetas es posible? Al parecer, un tipo de líquido completamente diferente al agua sería la clave para albergar vida en mundos donde el agua apenas existe, según un artículo publicado en la revista especializada PNAS.
Durante décadas, la habitabilidad en otros planetas fue un tema de debate científico, ya que hasta hace un tiempo se creía que el agua era uno de los requisitos para la vida en otros mundos. Sin embargo, este hallazgo, podría cambiar las cosas.
A partir de diferentes experimentos de laboratorio, los investigadores descubrieron que un tipo de fluido, conocido como líquido iónico, podría ser la llave a otros planetas, ya que puede formarse fácilmente a partir de ingredientes químicos que se encuentran en la superficie de algunos planetas y lunas rocosas.
Este líquido, compuesto por sales que solo existen en forma líquida por debajo de los 100 grados Celsius, también puede producirse en la tierra. ¿Cómo? Con la mezcla de ácido sulfúrico y ciertos compuestos orgánicos que contienen nitrógeno.

Un líquido que, a diferencia del agua, no se evapora
De acuerdo con los expertos, estos líquidos iónicos tienen una presión de vapor extremadamente baja y no se evaporan. Además, pueden formarse y mantenerse a temperaturas y presiones más altas que las que el agua puede tolerar.
A su vez, este líquido puede convertirse en un entorno propicio para biomoléculas, como ciertas proteínas, que pueden permanecer estables en el fluido. Por esta razón, los expertos sugieren que se lo puede encontrar, incluso, en planetas demasiado cálidos o con atmósferas de presión demasiado bajas.
También, se explica que tendría el potencial de para la vida, aunque es probable que no cuente con ninguna similitud a los seres acuáticos de la Tierra.

La clave para la vida en otros planetas
Los líquidos iónicos son sales que permanecen en estado líquido a temperaturas relativamente bajas, incluso por debajo de los 100 °C. Están compuestos por iones orgánicos e inorgánicos y se caracterizan por su baja volatilidad y alta estabilidad térmica. Estas propiedades los hacen atractivos para aplicaciones industriales y científicas, ya que reducen las emisiones de compuestos orgánicos volátiles.
En química verde, los líquidos iónicos se emplean como disolventes alternativos a los convencionales, ya que pueden reutilizarse y minimizar el impacto ambiental. También se utilizan en procesos de síntesis orgánica, separación de compuestos y almacenamiento de energía, gracias a su capacidad para disolver una amplia variedad de sustancias.
Además, su estructura química puede modificarse para adaptarse a necesidades específicas, lo que les otorga gran versatilidad. Esta característica permite desarrollar líquidos iónicos diseñados para capturar dióxido de carbono, mejorar la eficiencia de baterías o actuar como catalizadores en reacciones sostenibles, abriendo un amplio campo de innovación tecnológica.



