La empresa española Batteryfly presentó una estación de recarga portátil para vehículos eléctricos que reúne varias características innovadoras: es autónoma, modular, inteligente y bidireccional, y además puede funcionar con baterías de segunda vida.
El proyecto busca acelerar la transición hacia la movilidad eléctrica en España, donde el despliegue de infraestructura avanza pero aún de manera más lenta de lo ideal.
Autonomía y versatilidad
La estación está diseñada para operar en múltiples escenarios: desde entornos domésticos hasta eventos temporales, zonas rurales o situaciones de emergencia.
Su carácter portátil permite llevar la recarga allí donde más se necesite, incluso en contextos adversos como fenómenos meteorológicos extremos, garantizando suministro energético y movilidad.
El sistema integra tecnologías avanzadas de gestión energética inteligente, optimizando recursos y mejorando la eficiencia global. Es compatible con fuentes de energía renovable, lo que refuerza su papel dentro de un modelo energético más sostenible y descentralizado.
La modularidad es otro de sus pilares. El diseño permite ampliar capacidades, reparar componentes con facilidad y actualizar la tecnología sin necesidad de reemplazar toda la estación. Esto prolonga su vida útil y fomenta la reutilización de materiales, alineándose con los principios de la economía circular.

Baterías de segunda vida
El aspecto más innovador es el uso de baterías reutilizadas provenientes de vehículos eléctricos o sistemas de almacenamiento estacionario. Aunque ya no cumplen con las exigencias de un coche, conservan capacidad suficiente para aplicaciones menos demandantes. Su integración en estaciones portátiles les otorga un nuevo valor y reduce la generación de residuos.
El sistema incluye herramientas de análisis que permiten conocer el estado de salud (SOH) de cada batería, ofreciendo información precisa sobre su vida útil restante y facilitando decisiones de mantenimiento o sustitución.
La estación no solo suministra energía a los vehículos eléctricos, sino que también puede devolverla a viviendas, dispositivos o incluso a la red eléctrica, ampliando sus posibilidades de uso en un ecosistema energético más flexible.
Desarrollo y futuro
El proyecto, liderado por Javier Alcalá, director general de Batteryfly, se enmarca en el Proyecto Gaviota, junto a V2C y con respaldo de Ivace+i Innovación.
Cuenta además con financiación de la Unión Europea a través del FEDER en la Comunitat Valenciana (2021-2027). Su duración prevista es de dos años, desde 2025 hasta 2027, y dará lugar a un prototipo funcional validado en entornos reales.
La estación de Batteryfly representa un avance significativo en la energía portátil sostenible, con alto potencial de impacto en el mercado y en la transición energética.
Su combinación de autonomía, modularidad, reutilización de baterías y recarga bidireccional la convierte en una solución clave para acelerar la movilidad eléctrica y consolidar un modelo energético más resiliente y circular.



