Una empresa estadounidense logró transmitir 1,1 kilovatios de electricidad desde el espacio mediante tecnología láser.
Esto supera el récord anterior y abre una nueva era para la energía satelital.
Star Catcher estableció una marca histórica al demostrar que la transmisión inalámbrica de electricidad es viable con equipos comerciales estándar.
La prueba se realizó en el Centro Espacial Kennedy en Florida durante 2025, utilizando paneles solares convencionales sin modificaciones especiales.
Cómo funciona la tecnología que transmite electricidad desde el espacio
El sistema emplea un láser multiespectral óptico alimentado por paneles solares en órbita que concentran la energía hacia otros satélites.
En contraste con los métodos tradicionales con microondas, esta tecnología aprovecha las longitudes de onda que mejor captan los paneles fotovoltaicos comerciales.
La compañía afirma que el sistema puede mejorar entre dos y diez veces la generación energética original de un satélite, sin necesidad de hardware exótico.

«Se usaron paneles solares comerciales estándar en las pruebas», confirmó la empresa.
Así, se demuestra la compatibilidad con los equipos disponibles en el mercado.
De esta forma, la innovación permite reducir significativamente la masa y los costos de los satélites al eliminar la necesidad de grandes paneles solares propios.
Los beneficios incluyen:
- Sistemas de propulsión más eficientes con mayor disponibilidad energética
- Instrumentos científicos más potentes sin restricciones de consumo
- Antenas de telecomunicaciones con capacidades ampliadas
- Reducción de residuos orbitales al evitar diseños sobredimensionados
Para operadores de constelaciones satelitales, esto significa lanzamientos más económicos y misiones más escalables.
Las aplicaciones ambientales del nuevo desarrollo
La transmisión de electricidad orbital abre posibilidades para mejorar el monitoreo ambiental mediante instrumentos más potentes.
Los satélites podrían realizar una monitorización más efectiva de incendios forestales, sequías y corrientes oceánicas con sensores que antes consumían demasiada energía.
La tecnología también contribuye a optimizar lanzamientos con satélites más compactos, reduciendo la huella de carbono de la industria espacial.

Los próximos pasos
La prueba de 2025 superó el récord previo de DARPA de 800 vatios y estableció un nuevo estándar para la transmisión inalámbrica de potencia.
Ahora, Star Catcher planea una demostración orbital en 2026 que validará la estabilidad del haz láser y la eficiencia en condiciones reales del espacio.
Según la empresa, ya existen acuerdos de compraventa de energía con operadores privados, señalando confianza comercial en el sistema.
La electricidad compartida en órbita representa un avance hacia una infraestructura espacial más sostenible y eficiente para las próximas décadas.



