En 2025 se registraron 157 eventos meteorológicos extremos con impacto humanitario, según los criterios de la iniciativa científica World Weather Attribution (WWA), que estudia la influencia del cambio climático en fenómenos extremos y su efecto en la vida y salud de las personas.
Los impactos fueron devastadores: miles de muertos y heridos, enfermedades, hambrunas, pérdida de hogares y medios de vida, además de migraciones forzadas.
En comparación, en 2024 se habían identificado 219 eventos, 62 más que en 2025, debido probablemente al fenómeno de La Niña, que redujo el calentamiento respecto a los récords históricos de ese año.
Tipos de eventos y distribución geográfica
La lista de 2025 estuvo encabezada por inundaciones y olas de calor (49 cada una), seguidas de tormentas (38), incendios forestales (11), sequías (7) y episodios de frío (3).
Los científicos analizaron en profundidad 22 de estos eventos (3 en África, 7 en América, 5 en Asia, 6 en Europa y 1 en Oceanía). Concluyeron que 17 fueron más graves o más probables debido al cambio climático, mientras que en 5 los resultados no fueron concluyentes por falta de datos o limitaciones de los modelos climáticos.
Olas de calor: el fenómeno más mortal
Desde la firma del Acuerdo de París (2015), el calentamiento global aumentó 0,3 °C, pero algunas olas de calor se han vuelto diez veces más probables.
En 2025, las olas de calor fueron los eventos más mortales. Aunque muchas muertes no se registran oficialmente, un estudio estimó que 24.400 personas fallecieron durante una sola ola de calor en verano.
Otros informes mostraron que el cambio climático intensificó olas de calor en países como Sudán del Sur, Burkina Faso, Noruega, Suecia, México, Argentina e Inglaterra.

Tormentas y ciclones tropicales
Los ciclones y tormentas también estuvieron entre los eventos más mortales. En Asia y el Sudeste Asiático, varias tormentas simultáneas causaron la muerte de más de 1.700 personas y miles de millones en daños. Semanas antes, el huracán Melissa había dejado un rastro de destrucción en Jamaica.
WWA concluyó que el cambio climático hizo que las precipitaciones asociadas a estas tormentas fueran más probables e intensas.
Incendios forestales y desigualdad climática
Los incendios de gran magnitud, como los de Palisades (EE. UU.), Los Ángeles y España, aumentaron significativamente su probabilidad debido al cambio climático.
Los expertos advierten que los eventos extremos afectan de manera desproporcionada a comunidades vulnerables y marginadas, y que la falta de datos en el Sur Global limita los análisis científicos, generando desigualdad también en la investigación climática.
Costos humanos y económicos
Según Christian Aid, los eventos extremos de 2025 costaron al mundo más de 120.000 millones de dólares, aunque la cifra real sería mayor porque la mayoría de las estimaciones se basan en pérdidas aseguradas y los costos humanos rara vez se contabilizan.
Los tres eventos más costosos fueron:
- Incendios en California (EE. UU.): 60.000 millones de dólares en daños y más de 400 muertes.
- Ciclones e inundaciones en el Sudeste Asiático: 25.000 millones de dólares en pérdidas y más de 1.750 muertes en Tailandia, Indonesia, Sri Lanka, Vietnam y Malasia.
- Inundaciones en China: 11.700 millones de dólares en daños, miles de desplazados y al menos 30 muertes.
Los expertos de WWF advierten que el cambio climático está empujando a millones de personas cerca de los “límites de la adaptación”. Reducir drásticamente las emisiones de combustibles fósiles sigue siendo la principal política para evitar los peores impactos.
El balance de 2025 confirma que los fenómenos extremos no solo son más frecuentes e intensos, sino también más costosos y letales, con consecuencias que afectan de manera desigual a las poblaciones más vulnerables.



