La Isla Grande de Chiloé se ubica en un cruce biogeográfico excepcional: allí convergen el bosque Valdiviano y el Norpatagónico, lo que convierte al archipiélago en un refugio para bosques centenarios de alerces, cipresales y arrayanes. Bajo la sombra de estos gigantes emerge un santuario fúngico igualmente, igual de vital pero menos visible.
Hongos y cultura huilliche
Especies como el milcao de monte (Plectania chilensis), el gargal (Grifola gargal) y el llao llao (Cyttaria hariotii) forman parte de la tradición culinaria y patrimonial de las comunidades huilliches originarias.
Investigadores y recolectores también destacan variedades de alto valor nutricional como el changle amarillo (Ramaria sp.), la lengua de vaca (Fistulina antarctica) y la melena de león (Hericium sp.), además de la oreja gelatinosa del coihue (Gloeosoma vitellinum). Estos hongos son parte de un entramado donde naturaleza y cultura se entrelazan.
El clima templado lluvioso, la alta humedad y los extensos bosques de coihue favorecen la proliferación de asociaciones ectomicorrícicas, que convierten a Chiloé en un laboratorio natural para la investigación científica y el desarrollo de un turismo especializado en conservación ambiental.
Festival Isla de Hongos
En este contexto surge el Festival Isla de Hongos, que ha convocado a más de 5.500 visitantes en ediciones anteriores y se realizará nuevamente los días 3, 4 y 5 de abril. El evento reúne a científicos, recolectores, cocineros y educadores para fomentar el fungiturismo responsable en el sur de Chile.
El festival cuenta con el respaldo de la Fundación Tepuhueico Conservancy, que busca transformar el conocimiento científico en divulgación accesible y fortalecer la identidad biocultural del territorio.

Divulgación científica y conservación
El especialista en macrohongos Alexander Rehbein lidera la divulgación científica del evento, traduciendo información técnica sobre la diversidad fúngica en procesos educativos que refuerzan la identidad territorial y promueven la protección de los bosques frente a amenazas actuales.
Importancia ecológica de los hongos
Los hongos son arquitectos del ecosistema:
- Salud del ecosistema: descomponen materia orgánica y reciclan nutrientes.
- Simbiosis: mediante micorrizas, ayudan a las plantas a absorber agua y nutrientes.
- Biodiversidad y endemismo: Chiloé alberga especies únicas aún poco estudiadas.
- Biorremediación: contribuyen a mitigar contaminación y cambio climático.
- Valor cultural y económico: impulsan el turismo de intereses especiales, especialmente entre marzo y mayo.
- Bioindicadores: su presencia refleja la calidad y salud del ecosistema.
Chiloé se posiciona como un santuario fúngico de relevancia mundial. La conservación de sus hongos no solo protege la biodiversidad y la salud de los bosques, sino que también fortalece la cultura local y abre oportunidades para un turismo sostenible.
Iniciativas como el Festival Isla de Hongos muestran cómo ciencia, comunidad y patrimonio pueden converger para resguardar un recurso vital y, al mismo tiempo, celebrar la riqueza invisible del archipiélago.



