La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) de México ordenó el cierre temporal del Parque Zoológico La Pastora, ubicado en Guadalupe, Nuevo León, luego de que se viralizaran imágenes de Mina, una osa negra americana, en estado crítico de salud.
El animal presentaba desnutrición severa, alopecia avanzada, costras en la piel y bajo peso, lo que evidenciaba un trato indigno y negligente.
Un historial de abandono y falta de atención médica
La osa Mina fue rescatada en 2023, pero su salud no mejoró tras dos años en cautiverio.
Mina llegó al zoológico tras ser rescatada del Rancho María Luisa, también en Nuevo León, donde ya mostraba lesiones cutáneas, engrosamiento de la piel y zonas sin pelo.
Activistas denunciaron que, pese al tiempo transcurrido, no hubo avances significativos en su recuperación. Una inspección realizada por Profepa en septiembre reveló deficiencias médicas, nutricionales y ausencia de protocolos de rehabilitación, además de la presencia de leptospirosis, una enfermedad zoonótica grave.
“No existen registros de atención médica ni tratamientos adecuados en su expediente”, señaló Profepa en su comunicado oficial.
Traslado urgente y recuperación en un centro especializado
El 28 de septiembre, Profepa ordenó el traslado inmediato de Mina al Centro de Rescate, Rehabilitación y Reubicación de Grandes Carnívoros INVICTUS, en Pachuca, Hidalgo.
Allí, la osa recibió terapias de dolor, nutrición, hidratación y analgesia, y tras once días de tratamiento, se publicó un video donde se la ve de pie, bebiendo agua y con una mejora visible en su pelaje.
“Hoy tenemos la certeza de que está recibiendo atención médica especializada”, afirmó la procuradora Mariana Boy Tamborrell.

Zoológicos: entre conservación y cautiverio
El caso de Mina reabre el debate sobre el rol ético de los espacios de exhibición animal.
Los zoológicos pueden tener impactos positivos, como la conservación de especies en peligro, la investigación científica y la gestión reproductiva controlada. Sin embargo, también generan estrés crónico, comportamientos anormales y privación de libertad, especialmente cuando no se cumplen estándares de bienestar animal.
- Estrés y salud mental: Alteración de neurotransmisores y conductas repetitivas
- Comportamiento anormal: Impronta y pérdida de hábitos naturales
- Privación de libertad: Limitación de movimiento y estímulos
- Déficit de habilidades de supervivencia: Dificultad para reintegrarse a la vida silvestre
Hacia una transformación ética: ecoparques y santuarios
Nuevos modelos priorizan la conservación y el bienestar por sobre la exhibición pública. El caso de Mina refuerza la necesidad de revisar el modelo tradicional de zoológicos.
Muchos espacios están evolucionando hacia ecoparques y centros de conservación, con menor énfasis en la exhibición y mayor compromiso con el bienestar animal, incluyendo traslados a santuarios y programas de reproducción responsable.



