Tres escuelas de la provincia de Córdoba fueron distinguidas en el concurso Escuelas Sustentables, una iniciativa que promueve la acción climática desde el ámbito educativo y comunitario. El reconocimiento pone en valor el rol de las instituciones escolares como motores de transformación ambiental y social.
La premiación se realizó en el Auditorio de Plaza Cielo Tierra, con amplia participación de actores públicos y privados. La convocatoria reunió a 150 escuelas secundarias, técnicas y orientadas de toda la provincia con propuestas que se alinearon a cinco ejes prioritarios: energía, agua, suelo, biodiversidad y economía circular.
Tras un proceso de evaluación técnica y participación ciudadana, se seleccionaron diez proyectos finalistas. Entre ellos, se destacaron tres iniciativas por su innovación, impacto territorial y capacidad de replicarse en otras comunidades.
El certamen reafirma que la educación ambiental es una herramienta clave para enfrentar la crisis climática. Desde las aulas, se construyen soluciones concretas para problemas locales.

Proyectos premiados que transforman residuos en soluciones sostenibles
El primer puesto fue para el I.P.E.T. N.° 232 “Prof. Enrique A. Flores”, de Ciénaga del Coro. Su proyecto de economía circular aplicada a la minería reutiliza descartes de canteras y aserraderos de granito. A partir de esos materiales, se elaboran adoquines, baldosas, elementos decorativos y productos de limpieza.
El segundo reconocimiento fue para el I.P.E.T. N.° 71 “Luis Federico Leloir”, de Hernando. La propuesta desarrolló aglomerados a partir de desechos agroindustriales y urbanos. El enfoque combina innovación tecnológica con reducción de residuos y aprovechamiento de recursos locales.
El tercer proyecto destacado correspondió al I.P.E.T. N.° 430 Instituto Técnico Industrial. La iniciativa propone un sistema de control automático para dispositivos eléctricos inactivos. El objetivo es reducir el consumo energético y promover hábitos responsables en los entornos escolares.
Premios, acompañamiento y articulación institucional
La institución ganadora recibió la instalación de un sistema solar fotovoltaico. Además, los proyectos finalistas accedieron a mentorías técnicas para fortalecer su continuidad y escalabilidad. Estas acciones buscan que las ideas no queden solo en el aula, sino que crezcan en el territorio.
El concurso es impulsado de manera articulada por empresas de servicios y organismos provinciales. Participan áreas vinculadas a educación, ambiente, energía, infraestructura y juventudes. La iniciativa consolida un modelo de cooperación público-privada con fuerte anclaje local.
Durante todo el proceso, las comunidades educativas atravesaron instancias de evaluación interdisciplinaria. También se promovió la votación pública, fortaleciendo la participación ciudadana. El esquema permitió equilibrar rigor técnico, compromiso social y visibilidad de los proyectos.

Beneficios de la iniciativa y la importancia de la educación ambiental
El concurso Escuelas Sustentables genera beneficios ambientales, sociales y educativos concretos. Promueve el uso eficiente de recursos, la reducción de residuos y la incorporación de energías limpias. Además, fortalece el sentido de pertenencia y el compromiso comunitario de estudiantes y docentes.
Fomentar la educación ambiental permite formar ciudadanos críticos y responsables. Desde edades tempranas, se incorporan valores vinculados al cuidado del entorno y al desarrollo sostenible. La escuela se convierte así en un espacio clave para construir conciencia ecológica colectiva.
Estas experiencias demuestran que la educación es una herramienta central frente al cambio climático. Integrar contenidos ambientales con prácticas reales potencia aprendizajes significativos. A largo plazo, iniciativas como esta sientan las bases para una red provincial de escuelas comprometidas con el planeta.



