La Corte Suprema de Justicia rechazó una demanda ambiental iniciada en 2004 contra empresas petroleras que operan en la Cuenca Neuquina y en Vaca Muerta, cerrando uno de los litigios más extensos vinculados a la industria hidrocarburífera argentina.
El fallo, firmado por Horacio Rosatti y tres conjueces, favorece a compañías como YPF, Chevron, Pan American Energy, Pluspetrol, Petrobras, Total Austral y Wintershall, entre otras.
La demanda original
La Asociación de Superficiarios de la Patagonia (ASSUPA) reclamaba la recomposición integral de daños ambientales presuntamente generados por la actividad petrolera:
- Procesos de desertificación.
- Apertura de caminos y alteración de suelos.
- Daños en cursos de agua.
- Impactos sobre aire y agua en áreas productivas de Neuquén.
ASSUPA pedía que las empresas fueran obligadas a reparar los daños, pero tras más de dos décadas de trámite judicial, la Corte concluyó que no se acreditaron pruebas concretas ni se identificaron con precisión los lugares afectados.
Argumentos del fallo
El tribunal cuestionó la “vaguedad e imprecisión” de las acusaciones y señaló que la demanda no especificó suelos, cursos de agua ni circunstancias de tiempo, modo y lugar. Además, consideró que no se probó la existencia de un daño ambiental interjurisdiccional, requisito clave para habilitar la competencia originaria de la Corte.
Los jueces advirtieron que la parte actora pretendía una investigación sobre conjeturas, sin pruebas técnicas suficientes.

Reacciones en el sector energético
Dentro de la industria, el fallo fue interpretado como una señal de seguridad jurídica para las inversiones en Vaca Muerta. Fuentes empresariales destacaron que mantener abierta una causa de semejante magnitud sin precisiones técnicas implicaba someter a las compañías a un proceso indefinido.
La resolución despeja un frente judicial sensible en un momento en que Vaca Muerta atraviesa una etapa de expansión productiva y concentra buena parte de las inversiones energéticas del país.
Contexto actual de Vaca Muerta
La formación neuquina registra niveles récord de producción de petróleo y gas, consolidándose como motor de exportación y generación de divisas para Argentina. Sin embargo, el crecimiento acelerado mantiene abierto el debate sobre:
- Controles ambientales.
- Infraestructura y sustentabilidad de largo plazo.
- Relación con comunidades locales y demandas territoriales.
El fallo de la Corte cierra una causa emblemática que durante más de 20 años sobrevoló sobre las principales operadoras de la Cuenca Neuquina. Si bien despeja incertidumbre para las inversiones, también reaviva el debate sobre cómo garantizar que el desarrollo energético de Vaca Muerta se realice con controles ambientales efectivos y con un modelo de sustentabilidad que contemple a las comunidades y al territorio.



