Los glaciares de montaña son indicadores sensibles del cambio climático, y su retroceso representa una señal de alarma por sus impactos en la provisión de agua, la biodiversidad y la estabilidad de los ecosistemas.
Un reciente estudio publicado en Science Advances por investigadores de la University of Wisconsin-Madison, liderados por Andrew G. Jones, aporta nuevas evidencias sobre la historia glaciar de la Sierra Nevada de California y proyecta un escenario sin precedentes.
Persistencia glaciar durante el Holoceno
Los glaciares Conness y Maclure mantuvieron hielo continuo durante más de 11.000 años.
El estudio demuestra que los glaciares Conness y Maclure, ubicados cerca del Parque Nacional Yosemite, conservaron cobertura de hielo continua durante todo el Holoceno, el período interglaciar que comenzó hace 11.700 años.
Esto significa que su desaparición proyectada para las próximas décadas sería un fenómeno inédito en la historia reciente del planeta.
“Cuando estos glaciares mueran, seremos los primeros humanos en ver picos sin hielo en Yosemite”, afirmó Jones.
Técnicas avanzadas para reconstruir el pasado glaciar
Los investigadores utilizaron carbono-14 y berilio-10, elementos que se forman en las rocas expuestas a rayos cósmicos, para determinar la presencia histórica de hielo. Las bajas concentraciones encontradas indican que las rocas estuvieron cubiertas por hielo durante casi todo el Holoceno, bloqueando la formación de estos isótopos.
Además, se recolectaron 17 muestras de lecho rocoso y 55 bloques de morrena en los márgenes de los glaciares, lo que permitió confirmar la persistencia glaciar incluso en los episodios más cálidos del período.

Un retroceso sin precedentes de los glaciares impulsado por el ser humano
El calentamiento global actual supera los límites térmicos registrados en los últimos milenios.
La investigación muestra que la línea de equilibrio glaciar en California ya ha superado todos los registros desde que hay constancia de poblamiento humano en América del Norte.
El glaciar East Lyell, el más pequeño de la zona, creció hace 7.000 años, antes de lo que se pensaba, lo que refuerza la idea de que nunca se había registrado una desaparición total de estos cuerpos de hielo en el Holoceno.
“El cambio climático antropogénico está creando un escenario sin análogos en el oeste de EE. UU.”, concluyen los autores.
Implicancias para la ciencia y la conservación
Los métodos aplicados permiten responder a debates sobre periodos sin hielo y proyectar futuros climáticos.
El uso de isótopos cosmogénicos y modelado numérico confirma su utilidad para reconstruir la historia glaciar y responder a hipótesis basadas únicamente en registros sedimentarios.
Estos avances permiten comprender mejor la dinámica del hielo y anticipar los impactos del calentamiento global en regiones montañosas.



