Un informe reciente de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) revela una alarmante situación. Más de 30 mil hectáreas de humedales en el Delta del Paraná se consumieron por el fuego desde principios de año.
Esto pese a las condiciones climáticas que deberían limitar la propagación, como la alta humedad y los niveles del río. Por el contrario, el aumento de los incendios durante el último trimestre sugiere una clara vinculación con la actividad humana.
Hace poco, se realizó una audiencia pública convocada en el Concejo de la ciudad de Rosario para exponer y debatir sobre la situación de los humedales.
Incendios en el Delta del Paraná: análisis y cuestionamientos por falta de políticas públicas
El estudio detallado muestra que el primer bimestre del año registró casi 13.000 hectáreas quemadas, una cifra que disminuyó notablemente en los meses siguientes, pero que se disparó nuevamente a partir de julio.

Solo en septiembre, se detectaron más de 13.000 hectáreas afectadas, lo que encendió todas las alarmas.
El informe de la UNR no solo se centra en los datos ambientales, sino que también señala el debilitamiento de las políticas públicas para el manejo del fuego.
Matías De Bueno, secretario de Política Ambiental de la UNR, expresó su frustración en diálogo con Rosario/12. «Aún no pudimos resolver, a lo largo de los últimos cinco años, quién enciende el fuego», sostuvo. Esta falta de respuestas subraya un problema persistente que afecta a uno de los ecosistemas más importantes del país.
La eliminación del fondo fiduciario del Sistema Nacional de Manejo del Fuego (SNMF) y la subejecución presupuestaria desde 2023 limitan la capacidad de respuesta, según apuntan principalmente. Esto deja la estrategia de control reducida a una reacción tardía y poco efectiva.
Rodolfo Martínez, de la Multisectorial Humedales, enfatizó la continua falta de control estatal y la ausencia de una gestión proactiva.
Audiencia pública y llamado a una gobernanza compartida
En una audiencia pública histórica, convocada en el Concejo de la ciudad, se discutió la situación de los humedales y se reclamaron medidas urgentes. El fiscal federal Claudio Kishimoto expuso sobre el estado de las causas judiciales que investigan a los responsables, un hecho “inédito” según el concejal Julián Ferrero, que preside la Comisión de Ecología.
La jornada reunió a diversos actores, desde funcionarios y organizaciones ambientales hasta representantes del sector ganadero, evidenciando la complejidad del problema.

Las organizaciones ambientales, que llevan años luchando por una ley de humedales, destacaron que la situación no ha mejorado y que los incendios se seguirán repitiendo si no se implementan controles efectivos y recursos adecuados.
El informe concluye que, dada la naturaleza interjurisdiccional de los humedales, es esencial una coordinación entre las provincias y el Estado nacional para garantizar la protección del ecosistema y de las comunidades locales. Sin una gobernanza compartida y un presupuesto adecuado, la destrucción continuará.



