La capital española incorporó a la Casa de Campo su primer autobús autónomo con pasajeros, un vehículo eléctrico que circula sin conductor y que marca un hito para la movilidad sostenible en la ciudad.
El minibús comenzó a operar como parte de un programa piloto impulsado por la EMT y el Centro Tecnológico de Automoción de Galicia. La prueba busca evaluar el comportamiento de esta tecnología en un entorno real, abierto al tránsito y con interacción ciudadana.
El servicio es gratuito, opera en un circuito de 1,8 kilómetros y forma parte de las actividades de la Semana Europea de la Movilidad.

Una experiencia autónoma y accesible
El vehículo transporta hasta 12 pasajeros y funciona de lunes a viernes en horario diurno, con seis paradas distribuidas en su recorrido. Los primeros usuarios destacaron la singularidad de viajar en un transporte sin volante, mientras que el personal técnico celebró los avances logrados.
El proyecto pretende acercar la conducción autónoma a la vida cotidiana y mostrar su potencial para transformar el transporte urbano. Este minibús es completamente eléctrico y funciona gracias a sensores LIDAR, cámaras, GPS y un sistema de procesamiento desarrollado en Galicia.
Su diseño integra herramientas de monitoreo que permiten registrar parámetros como trayectoria, velocidad y accesibilidad. La combinación de energía limpia y conducción autónoma reduce emisiones, minimiza ruidos y optimiza la seguridad vial.
Movilidad urbana: hacia un sistema inteligente
El objetivo no es reemplazar a los conductores, sino complementar el transporte público en zonas con alta demanda o escasez de personal. En varias regiones europeas, la falta de chóferes es un desafío creciente, y los sistemas autónomos podrían aliviar esa presión.
La EMT considera que esta tecnología puede mejorar la eficiencia operativa y abrir nuevas posibilidades para modernizar la red de movilidad. El autobús opera bajo un nivel avanzado de automatización que permite detectar peatones, ciclistas, semáforos y obstáculos inesperados.
El sistema responde de forma autónoma ante cambios del entorno, garantizando maniobras suaves y anticipadas. Aun así, siempre viaja un operador a bordo que supervisa cada trayecto y actúa en caso de emergencia.

Beneficios ambientales y sociales de la iniciativa
Esta experiencia piloto impulsa una movilidad más sostenible al promover vehículos eléctricos que reducen la contaminación urbana. También fomenta soluciones accesibles para personas con dificultades de movilidad, gracias a la automatización y al monitoreo en tiempo real.
Además, la conducción autónoma puede disminuir el consumo energético al optimizar frenadas, aceleraciones y rutas en entornos urbanos. Con este ensayo, la capital española entra en el grupo de ciudades que experimentan con transporte público autónomo, como París y Estocolmo.
La iniciativa posiciona a España como un referente en innovación aplicada al transporte colectivo. Si el piloto avanza con éxito, la ciudad podría ampliar proyectos similares y avanzar hacia una red más limpia, inteligente y resiliente.



