Desde este mes, Mar del Plata aplica fuertes multas para quienes fumen fuera de las áreas habilitadas en balnearios privados, playas públicas concesionadas y complejos como Punta Mogotes.
La iniciativa, basada en las ordenanzas 20.104 y 25.845, apunta a proteger la costa de la contaminación por colillas de cigarrillo, el residuo más abundante del litoral bonaerense.
El impacto ambiental de las colillas
Las colillas son un problema global y local:
- Una sola colilla, compuesta por acetato de celulosa y más de 90 sustancias químicas, puede contaminar hasta 1.000 litros de agua.
- Tardan alrededor de 18 meses en degradarse en la arena, liberando nicotina, metales pesados y más de 7.000 sustancias tóxicas.
- El Censo Provincial de Basura Costera Marina confirmó que las colillas representan casi el 20 % de los desechos hallados en playas bonaerenses.
Estos datos explican la urgencia de avanzar hacia playas libres de humo y reducir la contaminación costera.
Multas y sanciones
Con la entrada en vigencia del período sancionatorio, los infractores se enfrentarán a multas que oscilan entre:
- $50.899 y $508.992 (referencia septiembre).
- $52.502 y $525.025 (referencia octubre).
Las sanciones buscan principalmente generar conciencia más que castigar, marcando un precedente en la gestión ambiental de espacios públicos.

Una tendencia mundial
Mar del Plata se suma a una corriente internacional que restringe el tabaquismo en espacios públicos:
- Singapur: fumar solo en sectores con ceniceros gigantes.
- Chile: prohibición en playas, ríos y lagos.
- Maldivas: prohibición total de venta y consumo de tabaco para quienes nacieron desde 2007.
- Francia: prohibición en áreas públicas utilizadas por niños.
- Milán: prohibición completa del tabaquismo en espacios públicos al aire libre.
La temporada 2025/2026 será el primer gran test para medir si Mar del Plata logra consolidar costas más limpias y si otras ciudades argentinas imitan la iniciativa.
Cambio cultural y participación ciudadana
El municipio sostiene que el objetivo primordial es avanzar hacia un uso responsable del espacio público, reducir la contaminación y proteger la salud de turistas y residentes.
El precedente histórico es claro: hace 15 años fumar en locales gastronómicos era normal; hoy resulta impensado. Del mismo modo, las playas libres de humo buscan instalar un nuevo hábito cultural.
El mayor potencial de replicación reside en las iniciativas ciudadanas y locales que promueven la reducción del impacto de las colillas en el ecosistema marítimo. Estas acciones demuestran que el cambio cultural es posible y puede implementarse en cualquier playa del país.
El problema del plástico en las costas
El séptimo Censo Provincial de Basura Costera Marina, realizado en 2024 por la Red Costera Bonaerense (RECOBO), reunió a más de 400 voluntarios que cubrieron 297.636 m² de playa y recolectaron 49.913 residuos.
De ellos, el 74,05 % correspondió a plásticos, confirmando que este material sigue siendo el residuo más abundante en las costas y uno de los problemas ambientales globales más graves.
La iniciativa de Mar del Plata hacia playas libres de humo es más que una normativa: es un llamado al cambio cultural. Al reducir la contaminación por colillas y promover hábitos responsables, la ciudad se posiciona como referente en la lucha contra la basura costera.
El desafío ahora es replicar estas políticas en otras playas argentinas, transformando la costa en un espacio más saludable, sostenible y libre de residuos.



