Un reciente informe de las organizaciones LINGO y Engenera estima que remediar los pasivos ambientales de Pemex costaría más de 532.000 millones de dólares.
Este monto refleja el abandono de infraestructura y la limpieza de áreas contaminadas por más de un siglo de actividad petrolera en el país.
Fuentes de contaminación
El estudio titulado “La deuda ambiental de Pemex” señala que los impactos van más allá de los derrames de crudo:
- Agua congénita: líquido asociado al petróleo extraído en perforaciones.
- Residuos petroleros: lodos, metales pesados y elementos radiactivos.
- Pozos y ductos: más de 29.000 pozos en 22 estados y 6.777 ductos que suman 68.800 km, equivalentes a 1,7 vueltas a la Tierra.
Falta de transparencia
La autora del informe, Diana Papoulias, advierte sobre la dificultad de acceder a información precisa. Incluso existen contradicciones entre datos de Pemex y los registros de la Semarnat.
- Pemex reporta 1.385 hectáreas contaminadas.
- Estudios universitarios señalan más de 7.200 hectáreas solo en Tabasco.
Esto sugiere una subestimación sistemática y falta de consistencia en la notificación de derrames.
Costos de remediación
- 1.385 hectáreas: requerirían 11.000 millones de pesos (640 millones de dólares).
- 40 presas contaminadas: demandarían 3.500 millones de pesos (203 millones de dólares).
Las presas fueron utilizadas históricamente para depositar recortes petroleros y lodos de perforación, lo que complica su limpieza.

Tipos de crudo y dificultad de limpieza
El informe explica que:
- El crudo ligero es más tóxico, pero se evapora rápido y flota en el agua.
- El crudo pesado se adhiere a suelos y vegetación, dificultando la remediación.
La falta de información sobre el tipo de hidrocarburo derramado limita la capacidad de diseñar estrategias de limpieza adecuadas.
Impactos en ecosistemas y comunidades
Los sitios contaminados se localizan en suelos agropecuarios de Tabasco y Veracruz, donde la combinación de hidrocarburos con pesticidas y fertilizantes genera mezclas altamente dañinas. Además, la explotación en el mar presenta riesgos mayores por la dificultad de supervisión y remediación.
Entre 1997 y 2022, Pemex reportó 1.083 derrames. Aunque los eventos disminuyeron respecto al año 2000 (1.518 casos), entre 2018 y 2021 repuntaron superando los 1.000 incidentes anuales.
Propuesta de política pública
El informe plantea que México debe fortalecer su política de remediación, tomando como referencia el programa Superfund de Estados Unidos, que establece financiamiento, inventarios públicos y mecanismos de responsabilidad ambiental.
Los pasivos ambientales de Pemex son un desafío monumental que combina contaminación histórica, falta de transparencia y costos de remediación multimillonarios. Resolverlo exige políticas claras, financiamiento sólido y un compromiso real con la protección de los ecosistemas y comunidades afectadas.



