Nueva York ha emitido una alerta por calor extremo debido a un pico de altas temperaturas que se extiende por el noreste de Estados Unidos. El ayuntamiento está tomando medidas preventivas para proteger a la población vulnerable del intenso bochorno que se espera.
Nueva York activa medidas ante el calor extremo
Para combatir las elevadas temperaturas, la ciudad ha decidido abrir su red de refugios climáticos sin costo, asegurando que los ciudadanos tengan acceso a espacios frescos. Además, los centros acuáticos municipales extenderán su horario hasta tarde, ofreciendo un refugio adicional del calor.
Las autoridades locales han instado a los residentes a cuidar de las personas mayores y dependientes, utilizando sistemas de climatización internos cuando sea posible. Los bomberos, por su parte, instalarán aspersores controlados en las bocas de riego, una medida para refrescar las calles de manera segura.
Esta ola de calor se extiende más allá de Nueva York, afectando regiones que van desde Pensilvania hasta Maine. Los gobiernos estatales están monitoreando de cerca el clima para prevenir posibles emergencias de salud relacionadas con el calor.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, ha activado el Código Rojo en respuesta a las previsiones de temperaturas que podrían alcanzar entre 35 y 38 ºC. Aunque no tan severa como incidentes previos, esta ola aún presenta riesgos significativos para la salud pública.
Entre las acciones implementadas, se incluyen la creación de centros de enfriamiento con aire acondicionado distribuidos por toda la ciudad, además de la extensión del horario de piscinas públicas hasta las 20:30 horas, permitiendo a los vecinos un respiro del calor.
El alcalde ha enfatizado la importancia de tener un plan contra el calor, recomendando a los ciudadanos que utilicen aire acondicionado o visiten los refugios disponibles. También se solicita a la población que denuncie cualquier caso de golpe de calor al servicio municipal 311.
Otra medida importante es la distribución de adaptadores para hidrantes, convirtiéndolos en aspersores que alivian el calor en los barrios. Esta iniciativa busca mitigar el impacto del calor excesivo en áreas urbanas.
La ola de calor no solo afecta a Nueva York; estados como Nueva Jersey, Connecticut, Massachusetts, Rhode Island y varios más en el noreste, junto con el medio oeste, también se encuentran bajo advertencias. Las autoridades están alerta para responder a cualquier amenaza a la salud pública.
El Código Rojo subraya la urgencia de que las ciudades se adapten a fenómenos meteorológicos extremos, haciendo hincapié en la prevención y el cuidado de los más vulnerables como estrategias clave para enfrentar las olas de calor.



