Tras casi seis años de clausura, rescatan a los últimos osos y una tigresa, los ejemplares iniciaron su viaje hacia santuarios especializados en Bulgaria y Países Bajos, marcando un hito en el cierre definitivo del polémico predio.
En un despliegue logístico sin precedentes coordinado por la organización internacional Four Paws, este lunes se concretó el traslado de animales del ex Zoológico de Luján hacia nuevos destinos en el Viejo Continente.
Los protagonistas de esta misión son Gordo y Florencia, dos osos pardos de 17 y 18 años, y Flora, una tigresa de bengala que habitaba en condiciones críticas de encierro.
El operativo representa la segunda fase de un plan integral de rescate que busca garantizar el bienestar de la fauna que aún permanecía en el predio bonaerense tras su cierre definitivo en 2020.
El trayecto comenzó por tierra, recorriendo la Ruta 6 hasta Cañuelas, donde se realizaron estrictos controles veterinarios de rutina.
Un punto clave de la operación es que los ejemplares viajan plenamente conscientes, prescindiendo de sedación para minimizar riesgos de salud durante el vuelo.
Tras la escala técnica en Las Heras, el convoy se dirigió al Aeropuerto Internacional de Ezeiza, desde donde partirán en aviones de carga acondicionados específicamente para el transporte transatlántico de especies silvestres.
El itinerario de los animales se divide según sus necesidades biológicas:
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Los osos pardos: Tienen como destino el santuario de Belitsa, en Bulgaria (creado con el apoyo de la Fundación Brigitte Bardot). Allí realizarán una cuarentena preventiva antes de ser integrados a un entorno que emula su hábitat natural.
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La tigresa Flora: Viajará hacia un centro de recuperación especializado en Ámsterdam, Países Bajos, dejando atrás la pequeña jaula de cuatro metros cuadrados donde sobrevivía.
Este traslado de animales del ex Zoológico de Luján es el resultado de años de gestiones judiciales y sanitarias. La primera etapa de la misión consistió en la evaluación médica de los 62 ejemplares que habitaban el lugar, la mayoría de ellos felinos.
Expertos de Four Paws destacaron que, aunque este egreso es un gran avance, aún restan en el establecimiento cerca de 60 grandes felinos, además de dromedarios y primates que aguardan por una reubicación similar en santuarios internacionales.
Con este movimiento, se espera que Gordo, Florencia y Flora tengan una rehabilitación exitosa en entornos diseñados para su especie, alejados del modelo de exhibición que caracterizó al antiguo zoo de la zona oeste durante décadas.




