El Proyecto Raíces impulsa el mejoramiento participativo de cultivos andinos en Argentina, Bolivia y Brasil. Con talleres, intercambio de experiencias y estrategias de fitomejoramiento evolutivo, busca fortalecer la biodiversidad agrícola y consolidar prácticas agroecológicas junto a pequeños productores rurales.
La propuesta forma parte del Programa Global para Pequeños Productores Agrícolas y la Transformación Sostenible de los Sistemas Alimentarios (GP-SAEP), con financiamiento del FIDA y la Unión Europea, y ejecución del IICA junto a Embrapa como líder técnica regional. En Argentina, el INTA coordina las acciones en Jujuy, Salta y Misiones.
Talleres y metodologías
En la Estación Experimental Agropecuaria INTA Abra Pampa, técnicos y especialistas debatieron sobre el acceso a la biodiversidad y la construcción de poblaciones evolutivas. Participaron referentes como el antropólogo Jorge Cladera (CONICET), la ingeniera Magda Choquevilca (UNJu) y la etnobióloga María Florencia Barbarich (INTA).
El enfoque del fitomejoramiento evolutivo se diferencia de los métodos tradicionales: en lugar de buscar variedades homogéneas, fomenta poblaciones diversas capaces de adaptarse a escenarios climáticos y productivos cambiantes.
Cultivos seleccionados
Los productores priorizaron especies como:
- Papa.
- Quinoa.
- Maíz.
- Habas.
Las características valoradas fueron el color, la adaptación a distintas condiciones climáticas y el tamaño acorde a estándares de comercialización.

Trabajo en territorio
Durante el invierno comenzará el trabajo en campo con cultivos de servicio para mejorar suelos, conservar humedad y optimizar parcelas productivas. También se implementarán sistemas de siembra asociada entre cultivos principales y especies complementarias.
La segunda etapa prevé multiplicar la metodología a través de productores promotores, quienes funcionarán como referentes territoriales y espacios de formación para otras familias rurales. La tercera fase buscará consolidar la metodología y facilitar la inserción de los cultivos mejorados en circuitos de comercialización, incluyendo planes de negocios para productores con mayor experiencia.
Ferias y encuentros culturales
El proyecto acompañó el Encuentro de comidas regionales y productos locales en Yavi, donde se realizaron concursos de la “Papa Yaveña” y de “Agrobiodiversidad”, destacando variedades emblemáticas como la papa collareja.
Estas ferias fortalecen el intercambio de semillas y saberes, y visibilizan prácticas productivas que sostienen la riqueza genética del territorio.
Educación agroecológica
Las actividades también llegaron a escuelas como la E.P.A. N°15 y el Colegio Secundario N°10 de El Cóndor, donde estudiantes y docentes participaron en talleres sobre agroecología, mejoramiento evolutivo y producción de bioinsumos. Se visitaron invernaderos, sistemas de agua y secadoras de quinoa, integrando prácticas educativas con producción sustentable.
El Proyecto Raíces demuestra que la agrobiodiversidad es una construcción colectiva que articula territorio, cultura y futuro. Con el intercambio de semillas, saberes y experiencias, se busca fortalecer la resiliencia de los cultivos andinos frente al cambio climático y garantizar la seguridad alimentaria de comunidades rurales en Salta y Jujuy.



