Vecinos de tres barrios de Río Cuarto reclamaron recientemente por lo que podría ser una inminente alerta ambiental. Aseguran que la acumulación de basura y las quemas a cielo abierto sin casi constantes y realizaron denuncias públicas.
Son residentes de los barrios 400 Viviendas, Castelli 2, Juan de Garay y Trulalá. Alertaron sobre situaciones que afectan gravemente su calidad de vida, el ambiente y la seguridad.
Alerta ambiental por basura acumulada y contaminación: la situación por barrios
De acuerdo con las denuncias realizadas por los vecinos y detalladas al medio local telediariodigital, la situación, por barrios, es la siguiente:
- 400 Viviendas y Castelli 2: de acuerdo con el testimonio de una de las vecinas, María Laura, las quemas son un «problema diario», generando un aire «irrespirable» que impide actividades cotidianas como tender la ropa o ventilar las casas.
- Juan de Garay: en este caso, otra vecina habló de la falta de higiene urbana, al marcar que el barrio está lleno de escombros, animales muertos y ramas sin recoger, y solicitó la intervención municipal para una limpieza integral.

- Trulalá: en este caso expusieron el problema de la proliferación de microbasurales y advirtió sobre el peligro de la quema de residuos, cuyo humo negro afecta la visibilidad en las rutas cercanas.
Las denuncias ciudadanas coinciden en un reclamo común: la necesidad de un mayor control sobre la quema ilegal de residuos y un plan de limpieza sostenido para erradicar los basurales. La situación no solo genera contaminación ambiental, sino que también representa un riesgo para la salud y la seguridad vial en la ciudad.
Los riesgos de los basurales a cielo abierto
De acuerdo con los números oficiales más recientes, en Argentina existen, al menos, unos 5000 basurales a cielo abierto. Es decir, aquellos sitios donde se arrojan residuos sólidos de forma indiscriminada, sin control de operación y con escasas medidas de protección ambiental.
A partir de estas cifras, se estima que cada municipio del país posee dos de estos basurales, de los cuales la mayoría se consideran formales. Esto significa que fueron designados por los gobiernos locales para eliminar su basura.
Al no contar con las medidas necesarias para el tratamiento correcto de residuos, estos lugares se convierten en un foco de contaminación, generando líquido lixiviado, producto de los residuos en proceso de descomposición y el agua que entra en contacto con ellos, y emisión de gases de efecto invernadero.



