El latido de un glaciar sorprendió a los científicos de la NASA: el hielo de Stonebreen, en Noruega, al parecer acelera y desacelera con las estaciones, como si tuviera pulso propio.
Desde este descubrimiento en 2014, la agencia espacial monitorea el movimiento del hielo en Edgeøya, una isla del sureste de Svalbard, el archipiélago noruego ubicado a mitad de camino entre la costa continental y el Polo Norte.
El resultado es una animación basada en datos satelitales que muestra, mes a mes, cuán rápido se desplaza la superficie del glaciar.

Qué es el «latido» del glaciar Stonebreen
La NASA eligió el color rojo para representar las variaciones en la velocidad del hielo a lo largo del año: cuanto más oscuro, mayor el movimiento.
En invierno y primavera, el hielo fluye lentamente. Pero a finales de verano, se desplaza hacia el mar de Barents a velocidades que superan los 1.200 metros por año.
En verano de 2020, el glaciar alcanzó su pico: 2.590 metros por año, equivalente a 23 pies por día.
Chad Greene, glaciólogo del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, explicó el mecanismo detrás de este fenómeno.
«Cuando la base de un glaciar se inunda con agua de deshielo, la presión del agua aumenta y permite que el glaciar se deslice con mayor facilidad.»
Este proceso ocurre porque el agua de deshielo se filtra desde la superficie hasta la base rocosa del glaciar cada verano.

Las claves de este glaciar especial
Stonebreen pertenece a una categoría poco común: los llamados glaciares de oleaje. Sus características principales son:
- Alternan entre períodos de movimiento lento y aceleraciones repentinas
- Durante las fases rápidas, el hielo puede fluir varias veces más rápido que lo habitual
- Estas fases pueden durar desde meses hasta años
- Solo representan el 1% de los glaciares del mundo
- En Svalbard son relativamente frecuentes
Antes de 2023, Stonebreen pasó varios años en fase de oleaje a alta velocidad. Según Alex Gardner, investigador del JPL, el derretimiento en su frente probablemente desestabilizó el glaciar e inició ese período.
Incluso durante esa etapa, el glaciar mantuvo su ritmo estacional: aceleración en verano y desaceleración en invierno.
Desde 2023, sin embargo, el glaciar casi se detuvo por completo. Solo en verano, el deshielo genera un breve deslizamiento.
La NASA confirmó que Stonebreen entró en fase de quietud, una etapa normal dentro del ciclo de los glaciares de oleaje. «Estos pulsos estacionales similares a latidos del corazón», señaló la agencia.
Los datos provienen del proyecto ITS_LIVE, desarrollado en el JPL, que detecta la velocidad glaciar mediante imágenes ópticas y de radar.
En 2025, Greene y Gardner lo usaron para analizar la variabilidad estacional de cientos de miles de glaciares en todo el planeta.



