La Coordinadora Socioambiental Aconcagua encendió las alertas al detectar que 539 humedales desaparecieron del inventario oficial del Ministerio del Medio Ambiente. La reducción, que recorta el registro nacional de 2000 a 1461 zonas, fue considerada por la organización como un hecho de extrema gravedad ecológica.
Los humedales eliminados formaban parte del Sistema de Información y Monitoreo de Biodiversidad (SIMBIO), herramienta clave para el seguimiento de ecosistemas frágiles y estratégicos en todo el territorio chileno.
La desaparición de estos registros compromete el conocimiento científico y la gestión pública sobre espacios esenciales para el equilibrio ambiental y la seguridad hídrica de numerosas comunidades.

Sospechas sobre intereses económicos y debilitamiento legal
La Coordinadora denunció que esta modificación podría anticipar un intento de debilitar la futura Ley de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP), que busca resguardar ecosistemas sensibles y prohibir su alteración física cuando estén catalogados como sitios prioritarios.
La exclusión de más de quinientos humedales del inventario previo podría dejar sin protección legal vastas áreas naturales, abriendo la puerta a proyectos extractivos o inmobiliarios sobre territorios antes resguardados.
Diversos sectores ambientales advierten que este tipo de acciones representan un retroceso en la política climática chilena, poniendo en riesgo los compromisos internacionales de conservación y adaptación frente al cambio climático.
Impactos directos sobre comunidades y ecosistemas
La pérdida de registro de estos humedales afecta mucho más que un número estadístico: implica la invisibilización de espacios donde se regula el ciclo del agua, se alberga biodiversidad y se mitigan eventos extremos como inundaciones o sequías.
Comunidades rurales, sistemas de agua potable, agricultura familiar y especies nativas dependen directamente de estos ecosistemas. Sin su reconocimiento oficial, el acceso a políticas de protección, restauración o financiamiento ambiental se vuelve prácticamente nulo.
La Coordinadora Aconcagua anunció que realiza un análisis cartográfico para determinar qué regiones y comunas se ven más afectadas por la eliminación de estos cuerpos de agua del registro estatal.

Exigen transparencia y acción inmediata
Las organizaciones socioambientales reclaman explicaciones urgentes al Ministerio del Medio Ambiente y piden restituir la información completa en el sistema público de biodiversidad.
El caso despertó preocupación en distintos territorios donde los humedales son vitales para la recarga de napas, la filtración de contaminantes y la regulación del clima local.
La denuncia busca no solo esclarecer la responsabilidad institucional, sino también reabrir el debate sobre la necesidad de fortalecer el monitoreo, la transparencia y la protección efectiva de los humedales a nivel nacional.
La importancia de los humedales para el equilibrio del planeta
Los humedales son uno de los ecosistemas más valiosos y, a la vez, más amenazados del planeta. Actúan como esponjas naturales que absorben el exceso de agua durante las lluvias, reduciendo el riesgo de inundaciones y sequías.
Además, funcionan como sumideros de carbono, almacenando más gases de efecto invernadero que la mayoría de los bosques. Su vegetación filtra contaminantes, recarga acuíferos y sostiene una rica biodiversidad, sirviendo de refugio a aves, peces, anfibios y plantas únicas.
La desaparición o degradación de los humedales no solo altera el equilibrio ecológico local, sino que agrava la crisis climática global. Protegerlos es garantizar agua, vida y futuro para las generaciones que vienen.



