Un grupo de estudiantes de la Escuela Técnica Nº 5 “Dr. Ramón Carrillo”, de Santiago del Estero, crearon un emprendimiento donde transformaron los residuos en energía sustentable. Se trata de “Fénix Briquettes”, un proyecto escolar que propone fabricar briquetas ecológicas a partir de papel y aserrín reciclado.
La iniciativa, liderada por alumnos del último año de la especialidad en Administración y Gestión, plantea una alternativa concreta a la leña tradicional, con múltiples beneficios ambientales y sociales. Las briquetas son una fuente de energía sólida, económica y menos contaminante.
El microemprendimiento tiene lugar dentro del programa nacional impulsado por el INET, en articulación con la ONG Junior Achievement. Guiados por docentes, los estudiantes aplican conocimientos técnicos en un contexto real, abordando problemáticas vinculadas al ambiente y la producción local.
Además de reducir la tala de árboles, la fabricación de briquetas contribuye al aprovechamiento de residuos que, de otro modo, terminarían como basura. Así, el proyecto combina innovación y compromiso con una visión integral del desarrollo sustentable.

Una buena gestión de residuos: reciclaje con impacto y conciencia
“Fénix Briquettes” se apoya en los principios de la economía circular, reutilizando materiales que habitualmente se descartan para convertirlos en un recurso útil. Este enfoque no solo disminuye la generación de desechos, sino que promueve un uso más responsable de los recursos.
La propuesta también busca brindar una solución accesible para calefacción en hogares y comercios, demostrando que las energías alternativas pueden nacer desde espacios educativos y extender su influencia a la comunidad.
En paralelo, el trabajo en equipo, la planificación y la conciencia ambiental son habilidades que los estudiantes incorporan en el proceso. Este modelo de aprendizaje vivencial potencia la formación técnica, al tiempo que despierta vocaciones ligadas al desarrollo sostenible.
“Fénix Briquettes” es un ejemplo de cómo las nuevas generaciones pueden impulsar cambios concretos con herramientas simples, ingenio y voluntad de cuidar el planeta.

La educación ambiental es la clave
En Argentina, la educación ambiental es un eje fundamental para fomentar una ciudadanía comprometida con el cuidado del entorno. A través de la Ley N.º 27.621, sancionada en 2021, se establece el derecho a una educación ambiental integral, continua y transversal en todos los niveles del sistema educativo.
Este enfoque busca no solo transmitir conocimientos sobre problemáticas ambientales, sino también promover valores, actitudes y prácticas sostenibles. La implementación incluye contenidos en las currículas escolares, programas de capacitación docente y campañas de sensibilización en espacios comunitarios.
La educación ambiental en el país se vincula estrechamente con la agenda climática global, y promueve la participación activa de niñas, niños y jóvenes en acciones que protejan la biodiversidad, reduzcan la contaminación y fomenten una cultura del reciclaje y la eficiencia energética.



