Mascarillas y guantes que llegan al mar: los nuevos residuos del coronavirus

Las mascarillas y guantes son esenciales para protegerse del coronavirus. Sin embargo, con estos elementos que ya forman parte de nuestro día a día ha llegado un nuevo tipo de basura.

No es raro encontrarse este tipo de residuos tirados por las calles, y es que el confinamiento ha traído un doble rasero en cuanto a contaminación: mientras desciende la contaminación urbana entre un 50 y un 70%, aumenta la provocada por los guantes y mascarillas que encontramos en el suelo.

Estos materiales no solo son un foco de contagio, sino que además pueden acabar en la natrualeza, en las vías fluviales y océanos, donde pueden permanecer cientos de años.

Desgraciadamente se trata de un peligro real, porque dos meses de confinamiento han bastado para que las mascarillas ya floten en los océanos.

Los expertos avisan de que se trata de materiales no degradables y, por tanto, altamente contaminables. De ahí, la importancia de depositarlos en las papeleras de la calle o en el contenedor gris de residuos.

Compartí esta nota

Últimas noticias

Te pueden interesar
Te pueden interesar

La provincia de Buenos Aires implementará un nuevo régimen para residuos industriales no especiales: de qué se trata

A partir del 15 de julio, la provincia de Buenos Aires implementará un nuevo régimen para los residuos industriales no especiales.

Un artista que transforma materiales reciclados en esculturas monumentales fue reconocido por un municipio de la provincia de Buenos Aires

Conoce la obra de Rafael Chehin, un artista que utiliza materiales reciclados para crear esculturas que impactan en la comunidad.

Luján clausura su basural a cielo abierto tras 50 años y avanza hacia un modelo de gestión ambiental inclusivo

Luján clausura su basural a cielo abierto tras 50 años, mejorando la gestión ambiental y el bienestar de la comunidad.

Francia aprueba una ley para frenar la moda rápida y penalizar a las grandes plataformas de ventas por su impacto ambiental

Conoce la nueva ley francesa contra la moda rápida. Busca frenar el impacto ambiental y promover prácticas sostenibles.