La Amazonía brasileña ha recuperado su superficie de agua tras una sequía severa. La mejora se debe a un aumento en las precipitaciones, aunque persisten riesgos climáticos.
El estado de conservación de las poblaciones de este cetáceo ofrece un marcado contraste: se recupera en el Pacífico Oriental, pero desaparece en Japón, donde se sigue cazando
En las últimas décadas, la magnitud y las repercusiones de este problema han aumentado significativamente debido a que el esfuerzo y la capacidad de pesca en los océanos son cada vez mayores y a que los aparejos de pesca tienen mayor durabilidad.
La Amazonía brasileña ha recuperado su superficie de agua tras una sequía severa. La mejora se debe a un aumento en las precipitaciones, aunque persisten riesgos climáticos.