Francia está bajo alerta roja por una ola de calor extrema que afecta a 39 millones de personas, destacando la urgencia de adaptar las infraestructuras.
Más allá de los beneficios inmediatos del desplome de emisiones, los efectos climáticos a largo plazo en los países son inciertos y complejos de determinar.
Más allá de conjeturas, esta pandemia global pone sobre la mesa una evidencia relativa a la repentina aparición de virus desconocidos en las sociedades.