Se trata de un estudio que comenzó en 2015 y es impulsado por departamento de Ecofisiología y Ecotoxicología de la coordinación científica Ciencias de la Vida del Instituto Antártico Argentino (IAA).
El lugar tendrá como misión colaborar con la reforestación de la Reserva Natural, así como la introducción de especies nativas las localidades del distrito.