Un estudio pionero de la Escuela de Medio Ambiente de Yale ha descubierto que el interior de los árboles no es un espacio inerte, sino un ecosistema microbiano vibrante.
Cada tronco alberga cerca de 1.000 millones de bacterias, capaces de transformar nutrientes y generar gases, con posibles implicancias en los ciclos ecológicos globales.
Más allá de raíces y hojas: una nueva dimensión de la ecología forestal
Hasta ahora, la investigación forestal se había centrado en las partes externas del árbol —raíces, hojas y corteza—. Sin embargo, los árboles representan el mayor reservorio de biomasa del planeta, con más de 300 gigatoneladas de carbono almacenadas. Comprender qué ocurre dentro de la madera podría transformar nuestra visión sobre:
- El ciclo global del carbono
- La resiliencia forestal frente al cambio climático
- Las relaciones simbióticas entre árboles y microbios
Ecosistema microbiano diferenciados según el tipo de madera
El equipo liderado por Jonathan Gewirtzman y Wyatt Arnold analizó 150 árboles de 16 especies en el noreste de EE. UU. Descubrieron que:
- El duramen, con bajo oxígeno, está dominado por microorganismos anaerobios
- La albura contiene bacterias aerobias, dependientes del oxígeno
Estas comunidades no solo están presentes, sino que son metabólicamente activas, participando en la transformación de nutrientes y la producción de gases dentro del tronco.

Coevolución entre árboles y sus microbiomas
Los investigadores observaron que el microbioma varía según la especie de árbol. Por ejemplo:
- Los arces azucareros presentan comunidades bacterianas muy distintas a las de los pinos
- Estas diferencias se mantienen de forma estable y específica
Esto sugiere una posible coevolución simbiótica, donde los árboles y sus microbios han desarrollado relaciones adaptativas a lo largo del tiempo.
Implicancias ecológicas y climáticas
La presencia de estas bacterias podría:
- Fortalecer la resistencia de los árboles frente a enfermedades
- Facilitar la adaptación al estrés hídrico y térmico
- Influir en la capacidad de los árboles para almacenar carbono
Esto convierte a los microbiomas del tronco en actores clave en la lucha contra el cambio climático, aunque hasta ahora hayan permanecido invisibles.
Potencial biotecnológico aún sin explorar
Al igual que los microorganismos descubiertos en suelos o ambientes extremos, estas bacterias podrían:
- Producir compuestos bioactivos para la medicina
- Mejorar prácticas en agricultura regenerativa
- Ofrecer soluciones para la industria biotecnológica
El estudio abre una nueva frontera científica, donde los árboles no solo capturan carbono y ofrecen sombra, sino que también albergan biodiversidad microbiana con enorme potencial.



