Científicos de todo el mundo han centrado su atención en la región de Maud Rise, en el Océano Austral, donde se ha formado una polinia de dimensiones extraordinarias en el hielo antártico, comparable en tamaño a Suiza.
Las polinias son zonas donde el hielo marino se rompe o derrite, dejando al descubierto el océano subyacente. Aunque este fenómeno es conocido, su magnitud y persistencia actuales son motivo de preocupación.
Factores que explican la apertura de la polinia
La formación de este agujero se atribuye a una combinación de factores:
- Transporte de Ekman: corrientes impulsadas por el viento que arrastran agua salada hacia la región
- Calentamiento desde abajo: la sal intensifica el derretimiento del hielo
- Tormentas extratropicales: desplazan el hielo y debilitan su estructura
- Ríos atmosféricos: aportan calor superficial, favoreciendo la apertura
Estos elementos han creado las condiciones para que la polinia permanezca abierta durante semanas, algo inusual en la historia reciente de la región.
Impactos globales de un fenómeno local
Aunque parecen eventos aislados, las polinias tienen repercusiones planetarias. Permiten que el calor escape del océano y que el dióxido de carbono (CO₂) se libere a la atmósfera, lo que puede acelerar el cambio climático.
Además, modifican la circulación oceánica global, que regula la distribución del calor y del carbono en todo el planeta.
“La huella de las polinias puede permanecer en el agua durante años”, explicó la profesora Sarah Gille, de la Universidad de California en San Diego.

Convección profunda y salmuera: claves del equilibrio climático
La convección profunda generada por estos eventos transporta agua rica en carbono hacia la superficie, donde puede liberar CO₂, y envía salmuera oxigenada al fondo marino. Esta salmuera alimenta la cadena de corrientes oceánicas que ayuda a regular el clima global.
Su frecuencia futura dependerá de vientos más intensos y cielos tormentosos, que ya están cambiando con el calentamiento del planeta.
Tendencias preocupantes en el hielo marino antártico
Por primera vez desde que comenzaron las observaciones en los años 70, se registra una tendencia negativa en el hielo marino del Océano Austral, iniciada en 2016.
El mismo aumento de agua cálida y salada que generó la polinia de 2017 ahora parece estar adelgazando el hielo en otras zonas de la Antártida.
Un confín helado que influye en todo el planeta
Los científicos seguirán monitoreando los próximos inviernos. Más allá de si la polinia regresa, su impacto ya se siente en la dinámica oceánica y climática global.
El extremo sur del planeta sigue siendo un termómetro silencioso, cuyas señales deben ser escuchadas.



